El ‘Más Grande De Todos Los Tiempos’ John Cena está a días del inevitable retiro de los cuadriláteros tras una gira que lo llevó por diversas latitudes del mundo. Para celebrar el legado del ahora Campeón Grand Slam y el nunca visto 17 veces campeón mundial, te contaremos nuestra selección de sus 10 mejores luchas de toda la historia.
El Monday Night RAW del 25 de julio de 2011 comenzaba con la final de un torneo para definir al nuevo Campeón de WWE, donde The Miz perdía ante el de San Diego, California, nuestro Rey Mysterio, quien se proclamaba por primera y única vez Campeón de WWE tras la partida de CM Punk, que era el monarca. La fiesta no duró mucho.
En ese mismo programa se confirmó que Rey Mysterio tendría que defender su título recién obtenido ante John Cena; una lucha en desigualdad donde Rey hizo lo que pudo tras notarse un poco el cansancio. Dio todo de sí ante un John Cena que respetó en todo momento a su rival, manteniéndose a la altura y aprovechando la ventaja para ser nuevamente campeón mundial.
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‘Once In A Lifetime’ (Una vez en la vida), ese era el lema con el que se publicitaba el choque de dos eras, de dos rostros de la WWE que hacían realidad un dream match entre colosos del negocio.
La rivalidad empezaba desde un WrestleMania antes, con la interferencia de The Rock en la derrota de Cena ante The Miz. Después de eso, se pactó la lucha para el siguiente año, donde las apariciones de Dwayne Johnson fueron constantes durante aquel 2011. En la lucha con mayor expectativa de la historia, The Rock estaba en casa, en Florida, y Cena se encontraba en uno de sus momentos donde el público se sentía más dividido ante el ‘Marine’.
La tensión se sentía y todo se cocinaba a fuego lento, donde ambos brillaron en sus movimientos con una gran historia contándose desde el cuadrilátero; pero esta vez la victoria no acompañó a John, quien, confiado y burlándose del oponente, cayó derrotado en el magno evento nuevamente.
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Esta fue una brutal lucha de Last Man Standing (Último Hombre en Pie) por el Campeonato de la WWE. John Cena defendía su título contra Umaga, quien hasta ese momento era una fuerza invicta respaldada por su mánager, Armando Alejandro Estrada.
La estipulación requería que un competidor dejara a su oponente incapacitado durante una cuenta de 10 por parte del árbitro, forzando a ambos hombres a recurrir a la violencia extrema, el uso de objetos y la lucha fuera del ring para lograr la victoria.
La pelea fue una carnicería donde Umaga dominó con su fuerza, pero Cena demostró su increíble resistencia. Incapaz de someter al ‘Monstruo Samoano’ con sus movimientos habituales, Cena tuvo que recurrir a una táctica desesperada y poco ortodoxa.
El final llegó cuando Cena ahorcó a Umaga con una cuerda del ring que había desprendido, estrangulándolo contra el poste. Umaga no pudo responder a la cuenta de 10 y Cena retuvo exitosamente el Campeonato de la WWE en una victoria memorable por su brutalidad.
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Esta fue una lucha de Triple Amenaza por el Campeonato Mundial Peso Pesado de la WWE, donde el campeón Brock Lesnar se enfrentó a dos grandes rivales: John Cena y Seth Rollins.
El combate fue aclamado como un clásico instantáneo, caracterizado por un ritmo implacable, secuencias de alta intensidad y un constante intercambio de movimientos de poder entre los tres. Lesnar impuso su dominio con una serie de Suplexes, pero la combinación de Cena y Rollins lo puso en aprietos en varias ocasiones.
Rollins demostró su espectacular agilidad y un audaz uso de su maletín Money in the Bank, que fue clave para poner a Lesnar fuera de combate por un tiempo al romper una mesa con él.
Esto preparó un dramático enfrentamiento final entre Cena y Rollins con múltiples falsos finales, pero Lesnar regresó para imponerse con una demostración de poder puro. Lesnar ejecutó un F-5 sobre Rollins para la victoria, reteniendo el título y continuando su histórica y dominante racha como campeón.
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La lucha fue por el Campeonato de la WWE, después de que Cena, como campeón, eligiera personalmente a Daniel Bryan como su oponente en el evento. El combate se convirtió en el punto culminante del ‘Yes! Movement’, con Bryan gozando de un apoyo abrumador del público frente a un Cena que respetaba a su rival, pero cuestionaba su legitimidad como rostro de la compañía. La tensión era palpable, con la leyenda Triple H fungiendo como árbitro especial.
El encuentro fue una batalla técnica y de voluntad, donde Bryan resistió el poder de Cena y castigó al campeón. Tras fallar en la aplicación de sus movimientos finales, Cena fue sorprendido por Bryan, quien lo impactó con una devastadora Running Knee para lograr una victoria limpia y ganar el Campeonato de la WWE.
Sin embargo, la alegría duró poco: Triple H traicionó a Bryan con un Pedigree, permitiendo que Randy Orton canjeara su maletín Money in the Bank e inmediatamente le arrebatara el título, en un momento que definió el inicio de la rivalidad entre Bryan y La Autoridad.
Esta fue una gran batalla en la icónica rivalidad entre John Cena y AJ Styles. La presión era inmensa para Cena, ya que una victoria le permitiría empatar el legendario récord de 16 campeonatos mundiales establecido por Ric Flair. Styles, quien ya había derrotado a Cena en su anterior encuentro importante en SummerSlam, estaba decidido a demostrar que era el mejor luchador de la WWE.
Ambos luchadores ofrecieron una obra maestra técnica y emocionante, con una intensidad que llevó a múltiples near falls (cuentas de dos) que mantuvieron al público al borde de sus asientos.
Los movimientos finales de ambos fueron intercambiados y contrarrestados, creando una atmósfera de suspenso. Finalmente, John Cena logró conectar un poderoso Attitude Adjustment seguido de un segundo AA para sellar la victoria, empatando oficialmente el récord de 16 Campeonatos Mundiales en uno de los mejores combates de su carrera.
Considerada la mejor lucha de toda la historia de Monday Night RAW, este encuentro (que no fue titular) tuvo lugar poco después de WrestleMania 23. La lucha no estaba prevista para ser un evento principal tan extendido, pero evolucionó hasta convertirse en uno de los combates de televisión más aclamados y largos de la historia de la WWE, con una duración que superó los 55 minutos en Londres.
Durante casi una hora, ambos luchadores exhibieron una increíble resistencia y una narrativa impresionante. Michaels se enfocó metódicamente en las piernas y la espalda de Cena para mermar su capacidad ofensiva. En los momentos finales, Cena intentó su Attitude Adjustment, pero Michaels lo revirtió con velocidad y conectó su demoledora Sweet Chin Music de la nada. Michaels cubrió al campeón en una sorprendente y decisiva victoria, que fue un momento crucial en su rivalidad.
Esta lucha marcó la culminación de una de las rivalidades más amargas e influyentes de esa era de la WWE, con Edge defendiendo el Campeonato de la WWE. Edge, seguro de su habilidad con objetos, eligió la estipulación de TLC Match (Tables, Ladders and Chairs).
Además, la derrota de Cena implicaría una condición de alto riesgo: tendría que abandonar la marca RAW y mudarse a SmackDown!, lo que elevó dramáticamente el precio de la derrota en Toronto. El encuentro fue una guerra brutal y caótica, llena de castigo extremo y el uso de la estipulación TLC. La acompañante de Edge, Lita, intentó interferir, pero no pudo cambiar el curso del combate.
El clímax fue un momento icónico de la era: Cena subió una pila masiva de escaleras y, desde una altura peligrosa, aplicó un Attitude Adjustment a Edge, lanzándolo a través de dos mesas apiladas. Cena procedió a descolgar el título suspendido para recuperar el Campeonato de la WWE y dar fin a su histórica rivalidad con la ‘Superestrella Clasificada R’.
Una de las luchas que marcó a una generación en la rivalidad más grande de WWE en la primera década del siglo XXI. El héroe por excelencia en esos momentos, John Cena, como cara de la empresa, tendría una confrontación contra el villano por excelencia: el en ese momento bastante odiado Randy Orton, quien era el reinante campeón máximo de Monday Night RAW.
Con previas luchas en estipulaciones desafiantes como una Hell in a Cell o una I Quit Match, ahora un Iron Man Match de una hora hacía que esto escalara a otro nivel donde todo era válido. Los conteos se podían realizar en todos lados y se vivió una brutal carnicería donde los puntos fueron muy similares, sin un claro dominante, dando vueltas al marcador en repetidas ocasiones.
Esta lucha fue un conjunto de prácticamente todas las estipulaciones en una, donde quien salió avante en los últimos segundos fue el mismo John Cena, quien con un STF a segundos de que el tiempo llegara a cero, hizo rendir a Randy Orton, marcando la mejor lucha de todo su feudo y un clásico instantáneo para la infancia de muchos.
La última lucha de ‘cinco estrellas’ del ‘Rapero Mayor’ se daba en uno de los recintos más emblemáticos de toda la Unión Americana, como lo es el MetLife Stadium de New Jersey. Después de una histórica lucha en WrestleMania 41 donde se consumó el campeonato mundial 17 de Cena, por su parte Rhodes buscó la revancha entrando de lleno a conquistar el King of the Ring del año.
Una batalla con el regreso del John Cena que todos amamos; el héroe que venía a dar por última vez en el escenario de SummerSlam una lucha titular por el Campeonato de WWE. Con respeto desde el inicio, la lucha comenzó con todo: golpes, sillas, palos de kendo, destrozar la mesa de comentaristas y recorrer el estadio. Hubo movidas prohibidas por parte de ambos, como un Piledriver (martinete) de Cody Rhodes y de John Cena un Canadian Destroyer.
Attitude Adjustments al por mayor, Cross Rhodes y una postal de ‘Super Cena’ cargando a la «Pesadilla Americana» desde la entrada al ring. Dos gladiadores, caras de la WWE, daban una de las mejores luchas de su carrera para despedir al ‘Más Grande De Todos Los Tiempos’ con una victoria de Cody Rhodes, que se sintió como un pase de antorcha para ser ese superhéroe de la actual y nueva generación.
Si hay una lucha que marcó un antes y un después dentro de todo el negocio de la lucha libre en general, esa fue la de CM Punk vs. John Cena en Chicago. Disputando el título máximo, se enfrentaban dos filosofías: la de un cambio a la forma de ver el producto desde una visión más corporativa por parte de Cena, y una más «luchista» por parte de Punk, donde ambos dieron todo al final.
Con una controversia previa en aquella ‘Pipe Bomb’ donde CM Punk no se guardó nada en contra de la directiva de WWE, Cena, por su lado, siempre con los valores que lo distinguen, arrancó una lucha técnica contando una historia dentro del ring donde ambas leyendas dieron lo mejor de sí, complementándose con su mejor arsenal de movimientos y logrando la mejor lucha de aquel 2011.
Con una historia llegando a su fin tras el ‘Chicago Made’ consiguiendo por primera vez el Campeonato de WWE frente a Vince McMahon y llevándose el título tras saber que ese mismo día expiraba su contrato. Más tarde se sabría que esto no era solo parte de la historia, sino algo real donde Punk firmó tan solo horas antes de que el show iniciara, comenzando una nueva era para talentos poco valorados y cimentando la lucha libre actual.
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