
Después de 6 años de ausencia, la banda de Les Claypool volvió a la Ciudad de México como parte de su Ambushing The Storm Tour, donde el potente trío prometía un viaje psicodélico y de sonidos.
Si bien las instalaciones del Auditorio Blackberry no estuvieron llenas a su totalidad, esto no fue un impedimento para que los asistentes pudiéramos observar el que será uno de los mejores shows del 2019.

Pasadas las 21 horas el grupo arribó al escenario para comenzar la velada con To Defy the Laws of Tradition, la primera canción del álbum debut de Primus, para inmediatamente continuar con The Seven, melodía de su última placa discográfica, y de esta manera anticipar que no todo serian nuevas canciones, sino que tendríamos un recorrido por los más de 25 años de carrera de la banda.
Poco tiempo tuvo que pasar para que el inmueble terminara de estallar, ya que las siguientes canciones fueron Wynona’s Big Brown Beaver, American Life y Seas of Cheese, tres de las melodías más famosas de la agrupación, las cuales estuvieron acompañadas de grandes slaps por parte de Claypool y psicodélicas imágenes en la pantalla que se ubicaba al fondo del escenario.

El show continuó y ahora tocaba disfrutar a Les con una máscara de cerdo y un contrabajo para el tema Mr. Krinkle, del cual la sincronización fue perfecta y el bajista de la banda repitió los pasos que hizo durante el video promocional de la canción mismo que se proyectaba en la pantalla del escenario. La primera parte del show culminó con Eleven y Harold of the Rocks, ésta última igual del primer trabajo discográfico de la banda.
Luego de un pequeño intermedio de 15 minutos donde los asistentes aprovecharon para comprar cervezas y memorabilia, el show reanudó. Es importante mencionar que durante este pequeño lapso en la pantalla del escenario se proyectaron unas caricaturas de Popeye, mismo que apenas el pasado 17 de enero celebró 90 años de su primera publicación.

La segunda parte del show comenzó con Too Many Puppies, melodía que inmediatamente hizo que los asistentes movieran la cabeza y comenzaran a brincar y cantar. Este segundo bloque de canciones fue más variado, ya que además de incluir temas nuevos como The Storm, el mismo incluyó clásicos de la talla de My Name Is Mud, Professor Nutbutter’s House of Treats y Jerry Was a Race Car Driver.
Finalmente, luego de un pequeño encore la banda integrada por Les Claypool, Larry LaLonde y Tim Alexander, volvieron al escenario para culminar la velada al ritmo de Those Damned Blue-Collar Tweekers y Here Come the Bastards, no sin antes agradecer a todos los presentes y prometer volver muy pronto a nuestro país.
No hay duda de que Primus es una de las bandas con mayor dote técnico sobre el escenario y son la mayor muestra de que cuando un grupo tiene el talento no necesita de un frontman que hable y que motive a los asistentes a cantar, pues el simple estruendo de las cuerdas del bajo ya es suficiente para poner a todos a bailar.





