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Catfish and The Bottlemen desbordaron energía en su primer show en México

Tuvieron que pasar más de cinco años para que la banda galesa, Catfish and the Bottlemen, por fin pisaran México tras una larga espera.

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Llegaron, tomaron el escenario y demostraron que todo ese tiempo, valió totalmente la pena . Con tres discos de estudio “The Balcony”, “The Ride” y su más reciente “The Balance”, Vann McCann y compañía prendieron El Plaza qué, para las 8:30 de la noche ya se encontraba repleto.

Fotografías cortesía: Stephania Carmona 

The Balance

Entrar al venue, conllevó la gran sorpresa de ver en la parte posterior del escenario, un enorme background con un tucán luminoso sobre una lata de refresco (portada de su último álbum, The Balance (2019), también se podían notar pequeños detalles de tucanes sobre el sistema de audio, y el logo de Catfish and The Bottlemen sobre el bombo de la batería, que posteriormente se iluminaría para recibir a la banda en el escenario.

Sin acto telonero, los asistentes pedían a gritos a la banda, por minutos se escuchó el  “Catfish, Catfish” de los fans, hasta que por fin se apagaron las luces y los integrantes de Catfish and the Bottlemen aparecieron sobre el escenario, para dar pie a las primeras dos canciones “Longshot” y “Kathleen”.

Posteriormente y con un recorrido de 16 canciones que logró mantener un setlist equilibrado, incluyeron lo mejor de sus tres materiales de estudio. “Souncheck”, “Pacifier” y “Twice” prosiguieron de la mano de un juego de luces azules, rojas y verdes, mientras los asistentes brincaban y cantaban al ritmo de Vann McCann, quien en todo momento se mostró desbordado de energía, a pesar de que fueron mínimas las interacciones con el público.

“Fallout”, “Conversation” “Anything” y ” Business” fueron de las canciones que provocaron en los fans un enorme derroche de energía, que por momentos hizo que algunos amigos se abrazaran, mientras coreaban cada canción.

Lo mejor del show

Casi para finalizar el show que duró un aproximado de hora y media, lo mejor estaba por venir pues al ritmo de “7”, “Cocoon” y Tyrants”, tres sencillos con los que la banda ha logrado consolidarse en Europa y alrededor del mundo, los galeses dejaron en claro su apropiación del escenario.

En esta ocasión no hubo encore, pues Catfish and The Bottlemen no regresó al escenario, sin embargo no dejaron un mal saber de boca, sino todo lo contrario, demostraron que la espera valió la pena.

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