
El pasado 5 de septiembre, los emblemáticos Iron Maiden ofrecían un concierto en Tacoma, una ciudad situada en el estado de Washington, en los Estados Unidos, como parte de su gira Legacy Of The Beast Tour, que entre otros países también está México como destino. Todos transcurría con normalidad durante el evento, cuando un lamentable incidente sucedió entre la fuerza de seguridad del Tacoma Dome (recinto donde se llevó a cabo el evento) y uno de los fans de la banda. Todo esto mientras Maiden entonaba “Sign Of The Cross”.

Cuando el cantante notó que algo sucedía entre el público, se acercó y tomando una lampara que estaba sobre el escenario, alumbró para saber qué estaba pasando. Al percatarse de la violencia a la que estaba siendo sometido un fan.
El líder de la Dama de Hierro decidió detener el show y verdaderamente molesto, se dirigió ante la audiencia: “Tenemos un fan de Iron Maiden al que diez guardias de seguridad le han dado una golpiza. Vi cómo uno de esos guardias se levantaba sobre la valla de seguridad y comenzó a golpear en la cara a un chico que no es ni la mitad de grande que él. Después lo echaron entre diez personas, ¡Diez!”.
“Esto no una función de artes marciales. Si lo fuese, habría un árbitro, pero no es así. Hemos tocado ante cientos de miles de personas durante este tour y es la primera vez que pasa algo como esto. No sé si en este lugar pase eso constantemente, es una puta locura. Ojalá que ese chico sea tratado en el hospital porque le abrieron la cabeza. Espero que denuncie a los responsables de este lugar”.
El señor Bruce proseguía instando al público a encontrar a los responsables: “Si alguien ha grabado, estaríamos felices de que ayuden a facilitar la búsqueda de estos putos criminales. Lo que hicieron no es necesario, no es algo inteligente. Sólo es un abuso”. Después de las palabras de Dickinson, la banda siguió el concierto con “The Evil That Men Do”.





