
Llegamos a una nueva edición de sus Viernes de Discos, lo prometido es deuda y todo plazo se cumple, así que como lo mencioné la semana pasada hoy nos toca platicar de un trabajo muy esperado a pesar del poco tiempo con el que se anunció, no le demos más vueltas al asunto porque todos sabemos que nos estamos refiriendo al “Circles”, el trabajo póstumo que nos dejó el entrañable Mac Miller.

Antes de comenzar había pensado en realizar un pequeño repaso por la trayectoria, logros y ahora legado que nos dejó este joven artista, pero la verdad todo lo que estuve leyendo durante esta semana con respecto a dicho tema es lo mismo sin importar el portal que visite, por lo tanto no quiero ser una réplica de todo lo que circula en internet, por lo tanto he planeado una nota fuera de lo ordinario pero partiendo del tema central que nos reúne aquí.
Poco antes de su muerte, Mac Miller había publicado un nuevo disco que lleva por título “Swimming” (2018), al poco tiempo supimos que aunque el lanzamiento de este trabajo era muy reciente, él ya se encontraba en el estudio grabando piezas nuevas, así es estamos hablando de “Circles”, pues el plan original era completar una trilogía bajo el concepto de “Swimming In Circles”, un compilado que no tuvimos la fortuna de escuchar. Tras la muerte del artista, la familia de Miller en conjunto con el productor Jon Brion decidieron culminar el disco y ponerlo al alcance de todos. A través de una carta publicada a través del Instagram oficial de Mac Miller dieron a conocer al mundo la noticia a principios de enero.
Este disco póstumo es la razón que nos ha reunido hoy en este espacio, a diferencia de las notas que llevo semana a semana donde platicamos del contenido total del álbum, hoy me gustaría tomar este espacio para platicar sobre algunas ideas que han rondado mi cabeza desde la publicación de la carta y mucho más después del lanzamiento del disco, una vez aclarado que no se tocará a fondo el contenido musical y lírico podemos iniciar con esto.
* Todo lo expresado a continuación es opinión de su autor y no refleja el sentir colectivo de La CarteleraMx *

Como todos nos pudimos dar cuenta, el día del lanzamiento de este trabajo póstumo, los medios digitales, las redes sociales y las plataformas de streaming estuvieron saturadas de publicaciones alusivas a dicho disco, un evento que era de esperarse con todo el revuelo que hubo detrás de ello. Sin embargo, hoy a una semana de su presentación es difícil ver la misma cantidad de contenido mediático haciendo referencia al álbum, este fenómeno es normal con cada disco que es publicado en la industria musical, tienen un punto clima y paulatinamente decae su impacto, al menos en la mayoría de los casos.
Uno esperaría que un material discográfico del que se especuló tanto se mantuviera vigente por más tiempo, no solo por el morbo de ser un álbum de una figura pública muerta sino por el peso del nombre de Mac Miller dentro del consumo musical de la última década. Ante tal cuestión, dediqué algún tiempo de ocio para ver qué decía el internet respecto al tan esperado “Circles”, mi sorpresa fue que no hay noticias respecto a él, salvo una que otra reseña atrasada (ups) y notas sin mayor relevancia; Mi sorpresa fue mayor cuando consulté las listas de popularidad en algunas plataformas de audio, mismas que colocaron los temas de este disco en las canciones más reproducidas a nivel mundial hace una semana y que hoy por hoy han descendido posiciones frente a éxitos comerciales
¿Qué significa esto? ¿La gente ya no escucha este material? ¿Dónde quedó el impacto que prometieron?
Definitivamente las preguntas que acabo de formular son en sentido de provocar, guarden la calma. Es un hecho que la gente sigue reproduciendo con el mismo ímpetu los 12 temas contenidos en este trabajo, no en balde, al día de hoy, “Good News” ha rebasado las 41 millones de reproducciones en Spotify y en el polo opuesto está “Surf” con la nada despreciable cantidad de 6 millones.
Es momento de plantear otro punto a la discusión, el impacto verdadero generado por este trabajo se mide en una escala general frente a trabajos de artistas que hacen ruedas de prensa, apariciones en medios o giras de presentación en vivo o solo podemos medir el impacto del “Circles” como un material que estaba casi listo cuando la muerte le llegó al intérprete y cuya publicación fue una tarea conjunta entre el productor con quien Mac grabó la mayoría de los temas sumado a la labor familiar quienes buscan que el legado del artista continúe vigente.
Cuando tocamos este tema la situación se vuelve compleja, podemos externar puntos de vista desde el corazón de un seguidor o podemos ponernos objetivos desde el consumo musical y cualquier opinión que sea externada es válida dentro de su propio contexto. El punto al que quiero llegar no es un comentario tajante sobre si la publicación póstuma del disco de Mac Miller fue una acción correcta o incorrecta, en ambos casos encontré comentarios de agradecimiento por poder escuchar de nuevo la voz del artista, frente a comentarios diciendo que por respeto debían tratar con reserva el trabajo inédito de Miller. Son este tipo de ejemplos los que buscaba para poder llegar al centro de toda esta charla:
Música después de la muerte.
Sea el medio que sea, la publicación de temas inéditos después de la muerte de un artista puede ser interpretada de muchas maneras, las más comunes y las más radicales a la vez son tomar la acción como una manera de acercar de nuevo al público con su ídolo, por otra parte está el lucro con la figura de un difunto. En el caso del presente material discográfico no pretendo hacer una investigación exhaustiva o lanzar un prejuicio al aire para generar polémica, solo quiero poner sobre la mesa una práctica que cada día se vuelve más común, pero no debemos olvidar que porque algo se vuelva popular o se normalice quiere decir que sea una práctica adecuada, debe estar sometida a distintos criterios.
Personalmente puedo decir que nunca había sido un fanático de Mac Miller, pero tuve que adentrarme a su trabajo para poder opinar respecto a este tema. Sin mayor peso en mi palabra más que el espacio que ocupo con esta nota puedo decir que, hubiera preferido mantener el legado que construyó el artista intacto, dejando estas canciones tan solo como un recordatorio de lo que pudo ser, de nada nos sirve escuchar un nuevo disco perteneciente a un concepto que nunca vamos a poder escuchar. Me pongo en el lugar de los seguidores leales del intérprete y sí, que dicha volver a escuchar la calidad musical y lírica del artista pero me daría un poco de pena solo recibir una probada de lo pudo y nunca llegó a suceder.
No se trata de lanzar un disco desechable y generar reproducciones digitales o ventas físicas, un álbum póstumo debería significar un trabajo que agregue nuevas marcas en la trayectoria de los artistas que ya no se encuentran con nosotros. No basta que subir una historia a Instagram, con una canción del nuevo disco de Miller y la leyenda “Te extrañamos tanto”, el legado de este artista no debería ser visto como una expresión pasajera sino como una trayectoria que celebrar diario y no cada vez que a alguien se le ocurra publicar algo nunca antes visto. Ojo, no estoy generalizando puesto que sé que cada quien asumió una postura distinta, pero ante la simple vista y ante la opinión pública, es un poco lo que se pudo contemplar.
Tal y como lo expresé al inicio de la nota, todo lo escrito es una opinión personal y no pretende imponer una verdad absoluta, en ustedes como fanáticos de ocasión o fieles devotos al trabajo de Mac Miller pueden y deben tener opiniones por debatir o por reforzar con todo lo que acabo de escribir, en caso que no sea así, los invito a dar un repaso por su trayectoria y así poder formarse su propia opinión. A continuación les compartimos el enlace al material que trajo de la muerte al joven Mac Miller, vayan a darle una buena escuchada.
Sin más que decir y esperando leer algunas de sus opiniones, me despido por hoy. Nos leemos dentro de unos días con una nueva entrega de sus queridos viernes de discos, hay mucho por descubrir y nos estamos quedando atrás. Les mando un fuerte abrazo queridos lectores, hasta pronto.





