El 70º aniversario de Eurovisión pende de un hilo. A semanas de arrancar los preparativos, el gobierno austríaco ha lanzado una bomba: renunciará a organizar el certamen en Viena si la Unión Europea de Radiodifusión (UER) excluye a Israel en su asamblea de noviembre.
Con contactos discretos entre el canciller Christian Stocker, la ORF y el Ayuntamiento de Viena, esta presión podría dejar al festival sin sede, justo cuando el Wiener Stadthalle se prepara para acogerlo los 12, 14 y 16 de mayo de 2026. ¿Un boicot en cadena que eclipse la música por la geopolítica?
Échale Ojo
La prensa austríaca revela una maniobra firme: Stocker y su secretario de Estado, Alexander Pröll, han instado a la ORF –emisora obligada por contrato tras la victoria de JJ en 2025– a no cooperar si Israel queda fuera.
‘Es impensable prohibir a un artista judío en Viena’, argumenta un portavoz del ÖVP, el partido conservador en el poder, que ve en la exclusión un eco antisemita inaceptable. El alcalde Michael Ludwig, del SPÖ, coincide en que vetar a Israel sería un error, aunque la ciudad ansía los 88.000 turistas y millones en ingresos que genera el evento.
Échale Ojo
Esta postura choca con la ola de críticas por la participación israelí, impulsada por el conflicto en Gaza. Países como España (RTVE) y otros han amenazado boicotear si KAN, la TV israelí, compite, mientras Alemania –con su ‘responsabilidad histórica’– advierte retirarse si Israel es expulsado. Francia, en cambio, participará ‘en cualquier escenario’.
La UER, dividida, convocó la votación secreta para noviembre, pero el pulso ya amenaza el calendario: entradas en diciembre, sorteo en enero y montaje en abril.
Renunciar no sale gratis. La ORF enfrenta una multa de hasta 40 millones de euros por incumplir el contrato con la UER, que cubre desde producción hasta promoción –un golpe que el gobierno podría absorber, pero que paralizaría todo. Sin sede, el 70º Eurovisión –bajo el lema ‘Unidos por la música’– buscaría un nuevo hogar a contrarreloj, arriesgando su esencia apolítica que ha unido a ABBA, Celine Dion y Måneskin desde 1956.
Israel, meanwhile, avanza en su selección interna, insistiendo en la neutralidad artística. Para los fans, este drama eclipsa la emoción: ¿sobrevivirá el festival a la tormenta? La asamblea de noviembre será decisiva, pero el ultimátum austriaco ya ha inyectado incertidumbre.
En un año de hitos, Eurovisión no puede permitirse un apagón. ¿Música por encima de todo, o la geopolítica gana?
A unas horas de que el músico español suba al escenario del Lunario del Auditorio…
Durante años, The Buzz Lovers ha llevado la música de Nirvana a distintos escenarios, pero…
Greeicy volvió a encontrarse con el público mexicano y lo hizo con una noche en…
El deporte nacional vivió un momento histórico para el desarrollo de sus disciplinas de conjunto.…
Luego de seis intensas jornadas de voleibol internacional de la más alta exigencia, llegó a…
La banda Las Ligas Menores, vuelve una vez más a tierras mexicanas para presentar tres…