El «Novio de México» decidió cerrar el 2018 con un íntimo concierto en Azcapotzalco el pasado viernes.
A pesar de que el evento estaba anunciado para las nueve de la noche, “la banda” ya conoce los horarios usuales, por lo que poco a poco se fue llenando el foro adornado con fotos, murales y pinturas que le hacen honor a David Bowie y al Rock.
Poco después de las once de la noche, entre chiflidos los músicos que acompañan a Charlie Montana subieron al pequeño escenario, seguidos del líder. Sin mucha introducción el concierto dio comienzo.
“Hipócrita” sonó, coreada a todo pulmón por los asistentes que a pesar de las bajas temperaturas no dejan el estilo: chalecos y chamarras de mezclilla o piel, jeans y uno que otro parche.
“Mi terrible soledad” y algo de lo más nuevo del rocanrolero que lleva más de tres décadas de carrera: “Whatsapp”. No faltó uno de los clásicos, y una verdad que todos sabemos pero nadie quiere admitir: “El amor apesta”.
“Pinche Vatito” encendió aún más los ánimos del público que interactuaba con Charlie y él a su vez cantaba no solo para ellos, sino también con ellos. Ahí podemos darnos cuenta por qué el rocanrol sigue existiendo a pesar de los años, por su “banda”.
No podía faltar “El vaquero rocanrolero”, mientras Charlie Monttana agradecía la asistencia, brindaba y se disculpaba por no conversar mucho con el público pues quería hacer sonar las más rolas posibles.
Después de casi tres horas de show, exhausto él y la banda dijeron adiós, esperando lo acompañemos pronto en algún show del 2019. Por lo mientras te dejamos las algunas fotos del show.
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