
La selección nacional de Estados Unidos firmó un arranque espectacular en su debut como coanfitrión de la Copa Mundial de la FIFA 2026 al aplastar con un contundente 4-1 a su similar de Paraguay. El encuentro, disputado ante un lleno total en el Estadio Los Ángeles, dejó en claro el gran nivel colectivo del cuadro norteamericano, el cual domina ahora el Grupo D del certamen.
Un Inicio Explosivo
A pesar de que el conjunto paraguayo generó la primera acción de peligro real al minuto 2 con un peligroso remate de Julio Enciso tras asistencia de Antonio Sanabria, el guardameta Matt Freese resolvió de forma monumental. La respuesta de los locales fue inmediata y letal, abriendo el marcador de manera fortuita apenas a los 7 minutos de juego.
La jugada del primer tanto nació de los botines de Christian Pulisic, quien sacó un centro potente que terminó por desviarse en el mediocampista guaraní Damián Bobadilla. El desafortunado autogol significó el 1-0 para la escuadra de las barras y las estrellas, desatando la locura en las tribunas y marcando el rumbo definitivo del partido.
El Espectáculo Privado De Folarin Balogun
Con la ventaja en la bolsa, comenzó el show absoluto del delantero Folarin Balogun, quien juega para el AS Mónaco. Luego de que el cuerpo arbitral le anulara una anotación previa por una posición adelantada de Christian Pulisic, la revancha llegó rápidamente al minuto 30, cuando el atacante definió dentro del área tras un pase preciso del llamado Capitán América.
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Antes de concluir la primera mitad, la joya de la tarde llegó al minuto 45 a través de una genialidad individual del propio Folarin Balogun. Tras recibir una gran asistencia por parte de Malik Tillman, el ariete estadounidense se quitó de encima la marca de dos defensores paraguayos con recortes finos y sacó un disparo colocado imposible para el arquero Orlando Gill.
Reacción Guaraní
Para la parte complementaria, el conjunto de Paraguay mostró una leve mejoría en la circulación del balón y logró acortar distancias en la pizarra al minuto 72. La anotación sudamericana llegó tras un despeje largo de Orlando Gill que derivó en una triangulación entre Miguel Almirón y Julio Enciso, permitiendo que este último fusilara las redes rivales.
Sin embargo, el descuento de los sudamericanos solo sirvió para despertar el hambre ofensiva del gigante de la Concacaf, que no dejó de atacar las bandas gracias al dinamismo de Sergiño Dest y Timothy Weah. La cereza del pastel llegó en el tiempo de compensación, específicamente al minuto 97, cuando el ingresado Gio Reyna definió con clase de crack para decretar el definitivo 4-1.





