
Fue un año exhaustivo para la música en muchos de sus ámbitos. 2018 quizá sólo es el sucesor de tiempos confusos y el precedente de muchos más; de sorpresas, rupturas, nuevos paradigmas y evolución musical.
En nuestro país el panorama era muy claro: el auge de los conciertos y festivales de música es inminente, el alcance que lo global y la creciente tecnología que lo impulsa han tenido consecuencias directas en la música y los que la hacen posible; y este año nos ha dejado varios mensajes sobre su influencia.
Dicha influencia ha permitido, entre otras cosas, que en nuestro país se tuviera la oportunidad de presenciar este año a incontables artistas dando shows para los mexicanos. Algunos miran la desventaja de un disparo de precios exorbitantes, o el arribo de un mismo artista internacional más de una vez al año, atribuyendo una pérdida de una indeterminada esencia que la música tiene para ellos.
Quizá no podemos leer todo el panorama con exactitud ahora, ni es la intención de estas líneas ahondar en ello. Lo que es cierto es que esta gran oferta de conciertos no tenía precedentes en nuestro país y significó la apertura de una puerta gigante para los amantes de la música: la de presenciar a bandas que jamás imaginaron ver en vivo en su ciudad, y artistas internacionales que jamás pensaron pisar tierras mexicanas, así como la vuelta de otras tantas que hacen paradas una vez cada mucho tiempo.
Por eso se vio marcado el 2018 y nos dejó una gran y preciosa lista de shows de diverso estilo musical, de la cual enlistamos sólo unos pocos que consideramos los mejores (únicamente de la Ciudad de México) y te explicamos por qué a continuación.
En solitario
Para esta parte, la selección se hizo en torno a los conciertos indiscutiblemente emblemáticos que la CDMX presenció, en formato solitario. Indiscutibles no sólo por un consenso generalizado de satisfacción, sino por las trayectorias de las bandas, su significado dentro de las escenas musicales, el impacto generado y, en algunos casos, la gran espera para que sucedieran.
3. Pixies
Pixies ha sido un nombre notable en la música por su legado, innovación e influencia en otras grandes bandas. Los norteamericanos regresaron al país para celebrar 30 años de su álbum debut, el cual prometieron tocar en su totalidad. La banda tuvo tres fechas: dos en el teatro metropólitan y una en el Zócalo de la CDMX; esta última fecha como parte del festival de música Semana de Las Juventudes y gratuitamente.
El 10 de noviembre fue la primera parada y la que más escándalo hizo. La banda logró llenar el Zócalo capitalino de jóvenes, no tan jóvenes y alguno que otro curioso que no sabía lo que estaba viendo; y no es para menos: el gobierno capitalino gastó alrededor de 10 mdp en el estelar de este festival público.
Enseguida de que pisaron el escenario, se escuchó la estruendosa voz de Black Francis que erizó la piel de los que lograron reconocer la emblemática Gouge Away. Con alrededor de 2 horas de show, se tuvo tiempo para repasar todos sus éxitos como Monkey Gone To Heaven, Hey, All the Saints, Here Comes Your Man, Wave of Mutilation y muchas más canciones que dejaron ver una buena calidad instrumental que sirvió incluso para que algunos superaran la ausencia de Kim Deal, con ayuda del gran talento y carisma de Paz Lenchantin.
Las siguientes fechas en el Metropólitan fueron, claro, más íntimas y privadas. Ahí también se pudieron escuchar sus grandes clásicos, aunque no sin antes sonar completos el EP Come On Pilgrim y el prometido Surfer Rosa.
Es así como el 2018 fue marcado por Pixies, el sonido que nos ayuda a entender mucha de la música de las décadas cercanas.
2 .Depeche Mode
Por supuesto, Depeche Mode. Luego de casi una década de espera para su vuelta, los grandes referentes de la música electrónica regresaron a tierras mexicanas con motivo de la presentación de su última producción discográfica: Spirit (2017). Con dos fechas programadas (11 y 13 de marzo) en el Foro Sol, la banda liderada por Dave Gahan dio a los capitalinos un espectáculo conformado por, además de grandes efectos audiovisuales, un repertorio en el que se asomaron no sólo canciones del LP en promoción, sino grandes clásicos que abarcan la carrera musical de los ingleses. Desde Precious, It’s No Good, Never Let Me Down Again, Strange Love, Cover me y Enjoy The Silence, hasta Everything Counts se hicieron presentes en esas dos noches que recordaron toda una prolífica vida en la música.

1. Nick Cave & The Bad Seeds
El puesto número uno es para el señor de la oscuridad y la elegancia. El pasado 2 de octubre en el Pepsi Center Nick Cave cumplió la promesa anunciada de un show interactivo en el que demostró el brillo a contraluz que lo distingue.
Con un setlist impecable, el músico y sus acompañantes lograron inmortalizar una noche de poemas, melancolía, luz, oscuridad, versos y melodías. Cave es, además de un gran músico, un gran performer y esa noche lo demostró; dirigió palabras a los asistentes en muchas ocasiones, bailó, se desprendió de sus prendas y tomó de las manos a su público admirador.
The Weeping Songs, The Mercy Seat, Distant Sky, Push The Sky Away, Loverman e Into My Arms fueron algunas de las canciones que inmortalizaron el show lúgubre y teatral.
Nick Cave vino a esta ciudad a promocionar su álbum Skeleton Tree y terminó, además de tocando brillantemente sus éxitos, dando una lección de cómo pueden confluir la delicadeza y la oscuridad; interacción e introspección en un escenario.
En Festivales
En este sitio se ha seleccionado lo que consideramos los mejores actos dentro de los mejores festivales de los que fue testigo la ciudad. Éste no es un intento por calificar los festivales, ya que hay algunos que están mayormente consolidados que otros en su paso por el tiempo, sino seleccionar los shows más impactantes que en ellos hubo y que resonaron por circunstancias propias de la banda, el público, la atmósfera o el momento; pero que ayudan a describir el 2018 en esta materia.
4. Judas Priest @ Corona Hell & Heaven
Con ayuda del gran audio con el que contó el festival celebrado los días 4 y 5 de Mayo en el Autódromo Hermanos Rodríguez; Judas Priest le hizo honor a su insignia de Metal Gods y desplegó toda su furia en el escenario. Hubo grandes momentos que quedaron en los recuerdos de los asistentes: por un lado, la impresionante voz de Robert Halford, quien a sus 67 años conserva todos los beneficios vocales para hacer que el público se deleite con melodías agudas, graves y hasta con estruendosos golpes y rupturas en ellas. Por el otro, la atención era captada por el virtuosismo enorme del guitarrista Glenn Tipton, guia de poderosos riffs y la electricidad de la música del grupo.
Sin duda, la leyenda se llevó el festival entero, ya que aunque en general todo fue de buena calidad, nadie podrá superar que tuvo la oportunidad de ver un espléndido show lleno de símbolos, como el que significa Rob Halford saliendo con una motocicleta, vestido con su ya conocido atuendo sado. Tyrant, Hell Bent for Leather, Breaking The Law, The Ripper, Painkiller, Electric Eye y You’ve Got Another Thing Comin’ fueron parte del setlist que incendió el escenario principal de la noche del 5 de mayo.
Nota: En el H&H hubo otros importantes shows como Gojira, Cadavar o los mismos Deep Purple, pero esta es una lista en la que tuvimos que hacer la selección sólo del que consideramos el acto más impactante del festival.
3. Gorillaz @ Vive Latino
Vive Latino se ha vuelto, para algunos, garantía de una buena fiesta de música, recreación, baile y gran sonido. Cada año se ponen las esperanzas enteras sobre él para que nos deleite con un deslumbrante headliner, ya que a lo largo de su historia ha contado con actos inigualables. El cartel de la edición 2018 estaba fuertemente marcado por una agrupación peculiar con decenas de miles de seguidores en la capital y que éstos llevaban años pidiendo: Gorillaz.
Desde 2002 que la banda virtual de Damon Albarn no pisaba un escenario mexicano y el Vive Latino había hecho posible su segunda vuelta, no se podía esperar poco. En general, la agrupación cumplió las expectativas de los fanáticos que llenaron absolutamente el Foro Sol: personas intentando entrar por cada una de las posibles entradas, la plancha llena y las gradas con personas hasta en las escaleras; en serio hablamos de un lleno total.
La agrupación satisfizo a sus seguidores con un repaso por toda su discografía; sonaron Tomorrow Comes Today, Last Living Souls, Saturnz Barz, On Mellancholy Hill, Dirty Harry, Clint Eastwood, entre otras. Además, se contó con la presencia de enormes invitados de la talla de De La Soul (en Feel Good Inc.), Pauline Black (en la versión alternativa de Charger) y más.
En general contó con la aprobación de todo el público, aunque algunos pocos demandaron más energía por parte de Albarn y un mayor empeño en el contenido visual; demanda a la cual suscribo y por la que coloco este show en el tercer puesto.
2. Bad Manners @ Non Stop Ska
Algunos se preguntarán qué hace esta agrupación en el conteo, otros ni la conocerán; a alguien astuto le resultará muy justo colocarla en el segundo puesto. Algunos de los criterios que se tomaron más en cuenta para esta lista fueron los de trascendencia de la banda en su escena y el tiempo transcurrido para que el grupo pudiera dar un show aquí, y los ingleses no sólo han sido una de las bandas más emblemáticas en la escena del ska, sino que México tuvo que esperar más de 30 años para poder estar en un show en vivo bajo el nombre de Bad Manners.
En general el Non Stop Ska fue un gran impulso a la escena de ska en México y Bad Manners se presentó en esta segunda edición en compañía de otras grandes leyendas como Hepcat, Oi Skall Mates y New York Ska Jazz Ensemble; pero se llevó la atención de todo el festival por su impactante show en todos los niveles.
La selección del setlist contó con los temas más significativos del grupo a lo largo de su amplia trayectoria (This Is Ska, Sally Brown, Fatty Fatty, Lorraine, Just A Feeling, Special Brew), otros más sorpresivos (Inner London Violence, Red River Ska) y los covers que se han vuelto emblemáticos (My Girl Lolipop, The Pussycat, Can’t Take My Eyes off You). La compañía de talentosos músicos y, por supuesto, la destacable actuación humorística, irónica y enérgica del vocalista y líder Buster Bloodvessel, que es por sí solo una figura representativa, hicieron que el no tan favorable sonido del Palacio de los Deportes se convirtiera en el fondo de una gran pista de baile que marcaría la historia de la escena del ska en México, ya que en adelante todos podrán decir: “la primera vez que vino Bad Manners a este país fue en 2018”.
1. The Chemical Brothers @ Corona Capital
Quizá los que estuvieron ahí no tendrían ni por qué leer la descripción del show ni se preguntarán por qué están en el puesto número uno. Los ingleses destacaron en el cartel del Corona Capital desde un inicio y, sabíamos, lo hacían con razón. También se sabe mucho que el equipo de The Chemical Brothers trabaja seriamente y que su fuerte son los shows en vivo, por lo que la expectativa era alta.
Destrozaron la expectativa, de forma positiva. Nadie tenía la mínima impresión de lo que pasaría (aunque algunos conocieran los shows previos los músicos siempre hacen sutiles cambios en el concierto) y todos salieron del foro anonadados.
La banda resaltó por su importante contenido audiovisual, la calidad y precisión de éste fue impresionante para todo el que estuvo presente ahí: los amantes de la música electrónica, lo experimental, el baile o simplemente la fiesta y la diversión. Todos fueron retribuidos.
Los fanáticos que no estaban ahí de manera casual pudieron apreciar, además de una gran y simple fiesta, un juego de símbolos que Simmons y Rowlands se encargaron de dirigir con sus canciones e imágenes. Una combinación única dibujó toda la discografía de la banda con un ritmo incesante, mismo que creó un ambiente alucinante en donde todos se mantuvieron bailando durante más de 90 minutos.
Canciones que oscilaban entre los años 90 y su última producción discográfica (2015), vibraban en los pechos del público sólo para incitar al éxtasis, el baile y la locura: Song to the Siren, Elektrobank, Star Guitar, Go, Do It Again, Swoon, Galvanize, The Golden Path y Escape Velocity dieron vida a decenas de personajes, figuras, luces, formas y colores en las pantallas que se entrelazaron con los cantos, gritos y pasos del público.
Un show que terminó con el clásico Block Rockin’ Beats, al mismo tiempo que inició su camino para plasmarse en la historia de los Corona Capital.
Nota: Por supuesto, en el festival hubo muchísimo talento más, en el que destacamos la participación de Sparks, agrupación legendaria que pese a sus años de existencia, se presentó por primera vez en el país mostrándose profesional, jubilosa y virtuosa.
Los no tan masivos
Por supuesto esto no es ni siquiera una porción mínima del total de bandas importantes que tuvimos en el año. Sin embargo es una lista; hay que seleccionar y por ende, excluir. Aún así, parece pertinente hacer una breve mención a algunas agrupaciones destacadas que, pese a su talento y auge en otros lugares del globo, en la Ciudad de México tuvieron claramente una menor convocatoria, aunque no por ello un menor impacto.
3. Human Tetris
Pese a que no pertenecen al mainstream de nuestra ciudad, estos rusos han adquirido popularidad recientemente en México y han logrado venir en otras ocasiones. El foro Indie Rocks los acogió este 2018 con un show íntimo que supo apreciar su energía y oscuridad; al permitir que en el aforo pequeño, que estaba a reventar, los esperaran con ansias cientos de personas que aprecian el baile y la melancolía. En esa noche discreta se cantaron con aprecio Summer In Crimea, Shadows, Insanity, Things I Don’t Need, entre otras, como un atisbo de luz en el frío, trayendo un poco de su ciudad natal al Indie Rocks sólo para recordarnos que el Post Punk está en ascenso.
2. Ciro y Los Persas
Andrés Ciro Martínez es un ícono del rock argentino que alcanzó la fama en su país por su banda nacida en los 80, Los Piojos. Después de su disolución, Andrés formó Ciro y Los Persas, dando un nuevo rumbo a su quehacer musical. Desde la creación de la banda en 2009, han tenido una activa participación en la escena de su país, llenando estadios y construyendo emblemas. Aún con eso, en México parecía imposible ver a dicha banda en vivo en la CDMX, pero este 2018 se cumplió.
Con una cantidad de público que para los argentinos sería risible, la agrupación porteña se presentó en la Carpa Astros mostrando la excelente ejecución de su música, evolución de su sonido y una representación teatral bastante interesante por parte de su líder.
Fue una noche mágica en donde sonaron temas clásicos como Mírenla, Antes y Después y Astros; canciones de su última producción como Dice y Prometeo; y también varios temas de Los Piojos: El Farolito, Tan Solo, Como Alí, Canción de Cuna, etc. Temas que posiblemente se escucharon por primera y última vez en esta ciudad. Sabrá Dios, y eso si existe.
1. Earthless + Mars Red Sky
Igualmente, los norteamericanos Earthless y los franceses Mars Red Sky cuentan con varios seguidores en el extranjero. Aquí en México apenas si llenaron la mitad del SALA Corona, pero fue el aforo suficiente para atestiguar una alucinante noche de afortunada psicodelia.
De nuevos no tienen nada y de virtuosismo, la inmensidad. Earthless vino por primera vez en 2017 y para los galos este show significaba su debut en CDMX. De los californianos teníamos la garantía de un show explosivo e hipnotizante, con el inmenso talento que los caracteriza y sus canciones que parecen lenguaje extraterrestre en el exquisito sentido.Y así fue.
Mars Red Sky nos conquistó con sus sonrisas que tenían lo mismo de tímidas que de engañosas, pues nos golpearon con su música de inicio suave y cambios violentos que seducen al mismo Satán.
Una combinación perfecta para un gran show. No se iguala a algo que se pueda ver seguido en esta ciudad… o planeta. Uluru Rock, Black Heaven, Violence Of the Red Sea y más temas de Earthless nos volaron la cabeza, al igual que nos hipnotizaron los sonidos que componen Strong Reflection, The light Beyond, Apex III, entre otros, de Mars Red Sky. Todo esto para memorar lo que fue, sin duda, el concierto favorito del año. De unos cuantos, pero el favorito.
Así queda este brebísimo recuento, asumiendo que dejamos del lado muchas piezas importantes del rompecabezas. ¿Cuál añadirías tú?





