
¡Camarada! Me da gusto saludarte, espero estés disfrutando tu día y tu semana. Ojalá hayas estado escuchando buena música. Hoy quisiera confesarte algo: estoy harto de Billie Eilish. Ya, ya, una vez más veo tu cara de confusión. No sabes a que viene esto.
Pues lo que pasa es que diario veo cosas sobre ella y lo malo es que no tiene nada que ver con su música. Es curioso porque la verdad me gustan algunas de sus canciones y me encanta Bad Guy, la neta. He tenido la tonadita del coro en mi cabeza más tiempo de lo debido. Lo que quiero decir es que no estoy harto por su música, de hecho siento que sus canciones ni siquiera han sonado tanto, al menos en el ambiente en el que me desenvuelvo.
Lo que sucede es que estoy harto de que me intenten mostrar hasta el cansancio esta imagen de niña revolucionaria dentro del canon del pop. No me mal entiendas, creo que su propuesta musical es buena pero el problema es que, desde mi punto de vista, los medios han dejado de lado la música y se han centrado demasiado en una imagen. La imagen de una adolescente con mala actitud pero con muchas capacidades que al subir sus canciones a las plataformas digitales logró la fama mundial gracias a su propuesta musical.
Lo se, no es la primera vez que sucede. Es común que los medios vendan más una imagen que el proyecto de una artista. Regularmente intento mantenerme alejado de este tipo de medios, sin embargo he notado que muchos sitios y perfiles que sigo para enterarme sobre noticias de bandas que me gustan e intento darles seguimiento me han atiborrado de notas irrelevantes sobre esta chica.
De hecho lo empecé a notar más desde la nota que mencioné hace unas semanas sobre la playera que utilizó Billie en una de sus presentaciones con una mezcla de imágenes de Rob Zombie, Cradle of Filth y Type O Negative. OK, chido, ya hablamos sobre la estética metalera en el mainstream, nada nuevo, pero creo que es exagerado hacer una nota sobre su canción favorita de Green Day. Por favor que alguien seamos honestos entre nosotros ¿a quién le importa esto?

Repito, su proyecto es bueno y da gusto que alguien de esa edad tenga éxito pero ¿realmente es tan revolucionaria como nos venden hasta el cansancio? ¿Es verdad que una niña de 15 años y su hermano mayor vencieron al sistema? ¿La industria musical finalmente reconoció que es momento de cambiar? Pues encontré dos puntos de vista muy interesantes.
El primero por parte de Alvinsch. Este parce colombiano hizo un video con el título “Billie Eilish: La niña prodigio que revolucionó el pop” y te podrás imaginar por dónde va su discurso. Él defiende la versión sobre cómo estos hermanos, educados en casa, lograron construir una evolución musical contemporánea dentro de su sencillo cuarto y rompieron con los estándares del pop moderno al comenzar a subir canciones en SoundCloud. Es decir, cumplieron con el sueño.
Ella siendo el estandarte para los adolescentes actuales con ganas de mandar todo a la mierda (como siempre han hecho los pubertos) y Finneas -el hermano- como el productor que le da coherencia a este nuevo sonido de insurrección.
Alvinsch hace un video-ensayo muy convincente y con buenos argumentos, al grado que logró convencerme. El problema apareció con lo que te comentaba hace un momento. De repente todos estábamos de acuerdo que esta chica es una prodigio y que todo lo que dice o hace es noticia y es relevante para la esfera musical actual. No es normal que todos estemos de acuerdo. Aquí había algo sospechoso y afortunadamente alguien llegó a contarme otra versión de la historia.

El segundo punto de vista viene a cargo de David Turner en su nota “Billie Eilish: The Exception That Proves the Rule”. Aquí Turner critica la visión que se tiene hacia el “nuevo modelo” que ha desarrollado la joven artista. Este nuevo modelo planteado para la era del streaming en donde subir canciones a plataformas digitales es suficiente para ser descubierta y conseguir el éxito comercial (mientras sigas haciendo un álbum).
Lo absurdo de esta idea de una adolescente con un equipo de más de doce miembros calculando todos sus movimientos y decisiones durante años siendo supuestamente un «Nuevo Modelo» es jodidamente gracioso. No hay absolutamente nada nuevo en este enfoque. Lo que es interesante para mí es el compromiso de toda una industria de respaldar a una sola adolescente para vender la idea del streaming musical a una nueva generación. La historia de Billie Eilish es la de una industria desesperada por hacer que un modelo roto parezca funcionar bien.
David no se molesta en adentrarse a la música de Billie, sino en cómo existe un gigantesco apoyo económico por parte de las plataformas digitales para motivar la idea de que este modelo y medio de exposición es “bueno y sostenible” cof cof REDITUABLE cof cof. Siguen buscando meternos en la cabeza que la mejor manera de desarrollar un proyecto musical para generar ganancias es haciendo un álbum, sólo que ahora intentan convencernos que el mejor medio para consumirlo (comprarlo) son las plataformas digitales, y para hacerlo han invertido una cantidad gigantesca de dinero en una estrella pop adolescente. Creo que David tiene razón en ser escéptico hacia cómo percibimos a Billie Eilish.
Entonces hasta el momento parece ser que la situación no ha cambiado mucho; puede que tu proyecto sea bueno, puede que tengas una propuesta creativa e ideas innovadora, pero aquellos que tienen lana siempre tendrán una ventaja muy considerable por más que intenten darnos la ilusión que el terreno es parejo para todos. Eilish no es tu culpa, tu música es buena pero también eres un producto. Es triste aceptarlo pero las revolución también lo es y vende muy bien.
Hoy no se como unir el final con una forma de irnos a partir la madre al ritmo del doble bombo, así que sencillamente: ¡nos vemos en el moshpit!
SHOUTOUTS
¡Vámonos con las recomendaciones de esta semana!

Para empezar, se lo voy a conceder al canal de Alvinsch que tiene análisis y críticas muy recomendables. En esta ocasión no terminé de acuerdo con él pero admito que tuvo buenos puntos y en general su perspectiva me agrada mucho. También maneja buena ironía y sarcasmo.
La banda ucraniana Jinjer acaba de sacar nuevo album “Macro” y vale la pena darle una muy buena esuchada. Se merecen toda la atención que están generando.
Nada que ver con música pero en Instagram hay una cuenta que se llama @cultura.amarilla que sube capítulos completos de los Simpson en IGTV. No se quien esté detrás de esa cuenta pero ¡gracias por existir!





