
Desde tocar en caóticas fiestas caseras en su ciudad natal de Oxford, hasta convertirse en headliners de festivales en Europa, la trayectoria de Foals ha sido extraordinaria. Y mientras que la mayoría de sus contemporáneos se han quedado en el camino, Foals continúa acumulando nuevos éxitos.
Después de más de una década en la música, Foals nuevamente aborda ese amor por lo poco convencional con el proyecto más valiente y ambicioso de su carrera: no uno, sino dos asombrosos nuevos álbumes: ‘Everything Not Saved Will Be Lost’. Un par de lanzamientos, separados pero relacionados que comparten título, temática y arte. ‘Part 1’ el 8 de marzo y ‘Part 2’ en otoño próximo.

El título del álbum es una advertencia de que cualquier cosa, desde el fugaz momento más pequeño de inspiración, hasta la propia diversidad biológica del planeta, puede estar bajo la amenaza de ser borrada irrevocablemente.
Es un tema que impregna todo el material del álbum, ya que Foals refleja las neurosis públicas provocadas por nuestro clima cultural actual. ¿Paranoia de la vigilancia estatal? ¿Miedo al colapso ambiental? ¿Un sentimiento abrumador de ansiedad? Todo está ahí, en estas canciones apocalípticas.
Foals volvió a reunirse con Yannis en tareas de producción, y junto con Edwin, también cubrieron las partes del bajo. Comenzaron a componer en un espacio de ensayo antes de exportar esos bocetos a la fase de grabación en 123 Studios, Peckham, con la asistencia del ingeniero Brett Shaw. Repetirían el ciclo entre los dos lugares, de manera efectiva, creando un loop de retroalimentación, mientras buscaban empujar cada nueva idea a la línea final.





