fbpx
ArtículosNoticiasslider

Introducción a la Inteligencia Artifical en la música

77views

¡Hola, camaradas! ¿Seguimos en casa? Qué bueno, hay que cuidar a quienes tienen más riesgo de enfermarse. A mí me ha pasado que ya ni sé qué hacer en casa durante mi tiempo libre, no sé qué ver en la tele, no sé qué leer, no sé qué escuchar, no me hallo.

Es raro, sobre todo con la música, siento ganas de escuchar algo, pero no decido qué banda, álbum o canción. ¿Te ha pasado? Es terrible, pero cuando por fin te hallas se siente de lo más placentero del mundo.

Es curioso porque Spotify ya tiene listas de reproducción armadas con géneros en específico o incluso playlist hechas con los gustos musicales del usuario. Algunas medio culeras, pero eso no es culpa de mis gustos.

Aun así, seguí buscando una opción y me encontré con Dadabots, la inteligencia artificial del metal. Creada por CJ Carr y Zack Zukowski, esta plataforma produce música de géneros como Death Metal, Math Rock, Black Metal, Punk, hasta puede producir Beatbox y Jazz. Puedes checar su canal en YouTube donde va reproduciendo la música que genera 24/7.

Me quedé sacado de onda por lo que escuchaba. No sabía que así funcionaba la Inteligencia Artificial (IA). Creo que me quedé en el pasado con una visión muy «Yo Robot» (el libro, no la película). Cuando pensaba en IA aplicada a la música pensaba en un robot tocando el piano. Mi error era tener una perspectiva muy antropomórfica de la IA, pero ahora me doy cuenta de que todo se desarrolla dentro del software, en líneas de código. Es ahí donde sucede la magia.

Bueno, pausa por un momento, primero hay que entender qué es la IA. De manera muy superficial y para que nos entendamos rápido, la inteligencia artificial es un programa computacional con la capacidad de aprender y de tomar decisiones con base en lo que aprende. Fin.

Espero no ser el único perdido, pero la IA ya está muy integrada con la música y yo ni en cuenta. En la industria de la música, la IA automatiza los servicios, descubre patrones e información en enormes conjuntos de datos y ayuda a crear eficiencias.

¿Tampoco entendiste? Veamos un ejemplo, apps de streaming han estado usando IA para analizar las preferencias de sus oyentes y recomendar listas de reproducción especialmente seleccionadas para una experiencia personalizada. Ya había escuchado estas playlist con mi cuenta de Spotify, pero nunca había pensado en cómo se hacían.

Además, aprovechando todos los datos que tienen sobre nuestras preferencias musicales, tienen motores de filtrado que escanean miles de canciones recién cargadas, aproximadamente 20,000 al día, para desarrollar listas de reproducción y recomendaciones dirigidas a cada individuo. Y tú no sales de las mismas 30 canciones que escuchas desde la secundaria…

Esto no es todo, neta está transformando la industria. Otra aplicación de IA en tecnología musical es la masterización de audio. Por ejemplo, con LANDR los músicos pueden pulir la calidad de sonido de su música a la par de los estudios profesionales, a la mitad del costo y el tiempo.

Seguro para este momento ya andas sacado de onda, pero si aún no sientes el impacto de que la tecnología nos ha superado retomemos por un momento a Dadabots.

Mira, es un programa que genera música ORIGINAL AL MOMENTO. Obviamente está basada en un género, pero en teoría lo que estás escuchando es algo que ninguna banda ha compuesto, grabado y lanzado. Está cabrón ¿no? ¿Quieres saber cómo funciona? Vamos con otra carga de información compactada en un párrafo.

La IA comienza analizando datos de diferentes composiciones cuando crea piezas musicales. A través del aprendizaje de refuerzo, el algoritmo aprende qué características y patrones crean música que es agradable o que imita un determinado género. El modelo de IA también puede componer números musicales innovadores combinando elementos de maneras únicas. Lo siento, no soy un experto, para más detalles tendremos que recurrir a otras personas.

Otro programa de este tipo, es Jukebox. En un artículo escrito por Paige Leskin comenta cómo Jukebox produce sus creaciones de IA utilizando redes neuronales artificiales que entrenan a una computadora para aprender de una afluencia de datos.

En este caso, los investigadores entrenaron una red neuronal utilizando 1.2 millones de muestras de letras, bandas sonoras y melodías de docenas de artistas. De esta manera la computadora puede generar música, con letras, voces y una banda sonora. Todo lo que necesita el algoritmo es un género, un artista y un fragmento de letra, y así puede crear muestras de canciones que pueden ser realistas.

En pocas palabras: la alimentas con chingos de información para que saque una interpretación de lo que aprendió. Sin embargo, como todo desarrollo tecnológico tiene complicaciones a resolver. En este caso mucho se basa en el marco legal por problemas con el copyright.

El abogado de entretenimiento Jeff Becker, dice que el creador de un programa de inteligencia artificial podría violar los derechos exclusivos del propietario de los derechos de autor para reproducir su trabajo y crear trabajos derivados basados en el material original.

El problema radica en que se necesita entrenar a la IA con música ya escrita para que pueda producir algo nuevo, pero ¿Cómo asegurar que no es un plagio? ¿Cómo se puede afirmar que la IA no suena demasiado a algún artista específico a tal grado que su trabajo puede hacerse pasar por el del artista?

Desafortunadamente aún no hay respuestas para estas preguntas ya que, a diferencia de la velocidad con la que avanza la tecnología, crear nuevas legislaciones toma mucho más tiempo. Para que haya un problema de derechos de autor, el programa de IA debería crear una canción que suene como una canción ya existente, pero ¿qué tanto es tantito? Hasta el momento ni siquiera está claro si la IA puede ser entrenada legalmente en música con derechos de autor en primer lugar.

Durante un panel organizado por The Verge, Jonathan Bailey, CTO de iZotope, mencionó:

¿Cómo podría alguien probar que un algoritmo fue entrenado en la canción o artista que supuestamente infringe? No es una tarea fácil realizar ingeniería inversa en una red neuronal para ver qué canciones se alimentaron porque es «en última instancia, solo una colección de pesos numéricos y una configuración».

Así, queda claro que no sabemos ni qué pedo en cuanto al tema legal, pero si prestamos atención también podemos identificar que hay riesgo para músicos, compositores y creadores. Ahora podemos ingresar a un sitio web o descargar un programa para generar una canción original para un video.

O en lugar de acercarse a un compositor, se puede recurrir a una empresa como AIVA a la cual le indican parámetros de lo que se busca musicalmente y puede tener lista una pieza musical en aproximadamente 48 horas.

¿Estamos afectando directamente a la comunidad musical? ¿Valen la pena estos desarrollos arriesgando el trabajo de los músicos? ¿Todo esto será plan del neoliberalismo para criticar a nuestro gobierno?

La respuesta es: NO, al menos a la última pregunta. Las demás respuestas caen en un área gris, pero parece ser que el futuro puede ser positivo. Hoy en día estamos en una época donde, según Andrew R. Chow, la música IA se ha convertido en una respuesta a una simple demanda: se necesita más música que nunca, gracias a un número creciente de creadores de contenido en plataformas de streaming y redes sociales.

Eso sin mencionar el mundo de los videojuegos que puede requerir decenas y hasta cientos de horas de música que sería inhumano para un artista desarrollar esa cantidad de material para un solo proyecto.

El futuro puede ser muy prometedor desde la perspectiva del desarrollo. Existe una gran posibilidad de que la industria del streaming lea los signos vitales del cuerpo, como la frecuencia cardíaca, los niveles de estrés, la frecuencia respiratoria, tal vez incluso las señales neurológicas de dispositivos portátiles para reproducir la música que el cuerpo pida o necesite.

La función puede ofrecer música basada en biometría y fisiología. Obviamente son suposiciones y falta un buen para esto, aún no te emociones ni entres en pánico.

También hay que considerar la forma en que está IA puede influir e inspirar a los músicos contemporáneos. Al no cargar con los estigmas de la música previa, las enseñanzas de los maestros, el juicio de música “buena” o “mala” el programa da ideas vanguardistas sobre cómo abordar la música. Ideas que tal vez no se lleven a cabo o concreten de manera correcta por tratarse de una máquina pero que un humano pueda interpretar en un contexto más familiar para la mayoría de los oyentes.

De esta manera, con ayuda de la IA los humanos llevarán la música a fronteras inexploradas e inesperadas. Imagina lo que hubiera logrado El Gallo de Oro … NO TE TOCABA, CARNAL. ¡MALDITO SEAS, TANO!

Quienes se dedican a la música tienen una gran labor por delante porque, aunque la tecnología está diseñada para facilitar nuestra vida, el futuro puede exigir que los músicos tengan un conocimiento técnico profundo de las neurociencias, la psicología, junto con los principios básicos de la IA, y que usen todo eso para determinar el tipo de música que debe crearse. No basta con lustros en el conservatorio, ni con especializarse en música para televisión y cine, también tendrán que echarse años de cursos de otras áreas. ¡Qué gran época para dedicarse a las artes!

Algo que para mí queda claro es lo difícil y contraproducente de frenar los avances tecnológicos. Es cierto que no todo el progreso es bueno, pero la incertidumbre de no saber a dónde nos puede llevar genera expectativas para cosas fascinantes.

Por eso creo que lo mejor es tomar control sobre la situación y sacarle el mejor provecho a las tecnologías que ya están a nuestro alcance para así incorporar más fácilmente a las que están por llegar. Así que no tengamos miedo, hay que atreverse y no olvides que ¡nos vemos -virtualmente- en el MoshPit!

Shoutouts

Evidentemente a Dadabots que me dio para entretenerme todos estos días. Aquí su Bandcamp.

Si todo esto te hace entrar en un hoyo existencial y no sabes qué es real y que no. Relájate con el libro “La seducción de la música” de Christoph Drösser. Joya de libro para entender cómo funciona la música para los humanos.

Finalmente, una recomendación musical. El nuevo álbum de Caligula’s Horse es digno de escucharse sin parar toda la semana.

Leave a Response