ConciertosNoticiasNoticiasReseñasReseñasZona Pop

Katy Perry llevó su impresionante gira a GDL

Gobernando una gran producción, la cantante californiana Katy Perry llegó a Guadalajara para impactar a los tapatíos con su Witness: The Tour, gira que concluyó su segmento latinoamericano en la ciudad luego de presentar cuatro abarrotados conciertos en CDMX y Monterrey.

google.com, pub-2323496160139663, DIRECT, f08c47fec0942fa0

En el interior de la Arena VFG ya comenzaban a llegar los primeros invitados a la atmósfera galáctica y acosadora que ofrecía el escenario. A las afueras, decenas de carros entraban al estacionamiento del inmueble ocasionando un impresionante congestión vehicular en Carretera Chapala, sin embargo, las más de dos horas de camino que hizo el promedio del público desde la civilización hasta la arena, no fueron excusa para que los ánimos decayeran.

Mientras tanto, los que ya estaban presentes eran testigos de un gran desfile de disfraces y cabelleras; cientos de fanáticos asistieron al concierto vestidos en alocados conjuntos alusivos a videos musicales y presentaciones de la también compositora, todo esto con la intención de llamar la atención de su ídolo.

La espera terminó para los fanáticos una vez que se colocaron en las entrañas de la VGF, donde ya los esperaba un enorme ojo. Se trataba del imponente escenario que además se extendió en una gran pasarela en forma de lágrima y uno más pequeño en medio del Golden Circle con forma de gota.

Aún no se ocultaba el sol y en el escenario ya ascendía la cantante estadounidense CYN, quien salió en punto de las 20:20 hrs para calentar los ánimos de los que ya habían tomado asiento y para los que seguían entrando.

Una hora después, el gran ojo guiñó al público y mostró una visión de un viaje intergaláctico. El abarrotado recinto hizo vibrar el terreno pues sabían que en cualquier momento se dejaría ver la cantante.

Y así fue, el viaje por el cosmos finalizó en un planeta distante y el ojo se dividió para dejar a salir a Katy Perry a bordo de una gran estrella mientras complementaba la versión épica e instrumental de Witness, tema que da nombre al más reciente álbum y gira de la intérprete.

¡Buenas noches Guadalajara!” saludó Katy en español y luego aterrizó sobre dados gigantes para continuar su icónica entrada con Roulette.

“Yo sé que esta es su canción favorita”, dijo antes de interpretar Dark Horse mientras un conjunto de plataformas LED la elevaban al compás de los estribillos. Su brillante armadura dorada encandiló los ojos de los testigos que cantaban a coro el tema, sin embargo, la fiesta llegó al inmueble con Chained to the Rhythm, canción donde la acompañaron un par de marionetas gigantes con cabeza de televisión.

Había llegado la hora nostálgica y una serie de videos caseros aparecieron en la gran pantalla en forma de ojo. Tras este breve interludio, los acordes de Teenage Dream comenzaron a sonar en compañía de un grupo de bailarinas denominadas como las “Pin Ladies”. Perry junto a estas chicas se elevó sobre una plataforma amarilla y sincronizaron sus piernas al ritmo del tema en ejecución.

Luego las luces se atenuaron y un reflector enfocó a la cantante quien aprovechó para presumir su practicado español… “¡Buenas noches! ¿Cómo estás? Oh bien bien… yo sé muchas palabras, sé que les gusta mucho el ¡Viva México cabrones!” dijo después de mencionar que la noche anterior había comido mole, platillo al que le dedicó un aplauso.

La sed de la cantante le permitió utilizar su simpática personalidad y durante Last Friday Night le pidió una cerveza a un fanático que se encontraba cerca de la pasarela en forma de lágrima.

Luego de un colorido show al ritmo de California Gurls, emergió sobre el escenario el esperado “Left Shark”, el gracioso tiburón que arrasó durante el bridge de Snoop Dogg. Luego Shark acompañó a la cantante en su spanglish y ambos interactuaron con el público en una dinámica musical.

Uno de los mejores momentos de la noche llegó cuando se abrió de nuevo la pupila para esta vez dejar salir unos gigantescos labios. La boca hambrienta permaneció inerte durante I Kissed a Girl” hasta que literalmente “se tragó” a Perry para llevarla tras bambalinas donde ya se preparaba el siguiente acto.

Perry arribó después vestida en un conjunto monocromático para citarse con una avispa alienígena junto con la cual interpretó E.T.. Después floreció una planta carnívora venus en tonos tornasol, luego las meseras y cocineras de Katy la sazonaron en medio de gigantescos saleros en medio de Bon Appétit.

El paseo por el universo hizo escala en una galaxia más y la atmósfera pintó más tranquila pues en dicho sistema se elevó Katy tocando guitarra acústica mientras navegaba sobre Saturno. La cantante recorrió varios metros suspendida sobre las miles de almas presentes en tanto interpretaba Wike Awake. Luego descendió sobre un pequeño escenario secundario y conversó con los presentes en tanto se envolvía con la bandera de México.

La cantante despegó de aquella tierra y aterrizó en una cancha de básquetbol para encestarse así misma dentro de una enorme canasta junto a su equipo de rasgos exagerados; enfundada en líneas azules y acompañada de sus jugadores , Perry interpretó Swish Swish  donde invitó a un miembro del público al escenario para una competencia de baloncesto. Toño, originario de San Luis Potosí y que vestía un creativo disfraz de paracaidista, fue el afortunado quien ganó la contienda y una serie de besos y abrazos por parte de la intérprete. Por cierto, dicho disfraz fue halagado por la originaria de Santa Barbara y para agradecerle cantó una estrofa de Rise.

El legendario ojo dejó salir de sus entrañas a un enorme tigre, éste se encargó de custodiar el escenario durante su rugido en Roar:

El tiempo corrió sin piedad y el público sabía que el final estaba por llegar pues un gran reloj suspendido en forma de péndulo osciló mientras sostenía a Katy Perry cantando Pendulum, una vez más balanceándose desde los aires. Y así, con el péndulo en movimiento, la cantante volvió a recorrer lo más alto de la arena y se aferró luego a una soga.

Después cayó en una mano gigante al borde de la pasarela. Sobre la palma gigante, Katy interpretó el último tema de su repertorio Firework entre una lluvia de serpentinas y fuegos artificiales. Finalmente, la mano cerró el puño y con ello cobijó y despidió a Katheryn Elizabeth Hudson tras dos horas de frenético espectáculo, seis cambios de vestuario, múltiples escenografías y una producción que combinó música, canto e interpretación teatral.

 

Corresponsales en Guadalajara

Fotografías cortesía Francisco Martínez, Milenio Jalisco

Leave a Response