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La insaciable ambición de Spotify

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¿Qué pasó, camarada? ¿Cómo va la semana? Espero tengas la opción de continuar trabajando duro desde casa, pero también dispongas del tiempo a tu conveniencia. No se si te enteraste, pero a principio de mes el CEO de Spotify, Daniel Ek, se atrevió a hacer un comentario… pongámosle desafortunado para no decir pendejo. 

La empresa sueca de streaming llegó a su valor máximo histórico a finales de junio de este año con un monto de $50 mil millones de dólares (50 billones en inglés porque a los anglosajones les encanta hacer un desmadre con las medidas). Esto en parte se debe al aumento de usuarios premium por el aislamiento.

Entonces, la empresa se vuelve cada vez más importante y con mayor valor ¿y qué se le ocurre decir al director? Que los artistas deben publicar más música más seguido para que puedan obtener suficientes ingresos.

Desafortunadamente su comentario no es del todo erróneo, pero sí desatinado. Los músicos viven de su música (duh) pero que no venga con el discurso de que la solución no está en pagarle más a los artistas sino en que saquen más canciones. Porque bajo ese criterio sería mejor pagarles más y que TAMBIÉN saquen más música según lo permita su proyecto.

Afortunadamente hubo quienes no se quedaron callados y mostraron por que Daniel Ek se estaba pasando de lanza. Por ejemplo, Mike Portnoy ex baterista de Dream Theater, Avenged Sevenfold, entre otras decenas de bandas, lo tundió en seco con una publicación en Facebook:

https://www.facebook.com/mikeportnoyofficial/posts/4514102781940662

Su frase inicial refleja el coraje que da la ligereza que tienen los empresarios al hacer declaraciones. No podemos juzgarlo, él mismo lo dice: este año tendrá 8 lanzamientos de discos completos, 8 discos que involucraron grabación, producción, master, diseño, probablemente maquila, etc. Y que, según dice Portnoy, tendrá suerte de obtener ganancias por medio de Spotify.

Es cierto que el género en que destaca Mike no es el que maneja las cantidades de dinero más grandes, el progresivo no vive exactamente su apogeo, pero sí tiene un público con gran disposición a gastar en el arte. Lo digo porque me identifico con esa música y con esos gastos. Entonces es comprensible que él y otros músicos reaccionen de esa manera, y más si vemos cuanto paga Spotify.

Spotify paga por stream o reproducción, ya lo sabemos. Sin embargo, no toda escucha tiene el mismo valor. Las escuchas por usuarios premium (de paga) valen más que las escuchas de usuarios gratuitos (anuncios). Además, también importa la región en donde viven los usuarios. Hay regiones del mundo, y hasta países individuales que registran un pago mayor de regalías. Países con mayores tarifas de subscripción y cobro por anuncio en la plataforma aportan más dinero en cada escucha. 

Dylan Smith realizó una nota con más detalles sobre este tema en Digital Music News. Ahí menciona que con estos factores Spotify paga a los artistas, en promedio, entre $0.003 y $0.005 dólares por escucha aproximadamente. Aunque debemos recordar que regularmente lo que se gana de plataformas de streaming no sólo se divide entre integrantes de la banda sino entre mucha más gente que participó en la grabación de las canciones.

Además, según su investigación, Smith menciona que, aunque se registre un aumento de suscriptores y de precio de las suscripciones, los datos de los músicos reflejan que el pago de regalías está disminuyendo. Qué paradójico.

Hagamos un ejercicio rápido para dimensionar este pedo. Tomaré como base a México porque esta es mi raza, esta es mi tierra. Supongamos que acabo de subir una canción a mi perfil de Spotify y que quiero comprarme un six de chelas con las ganancias generadas por esa rola.

Vamos a vernos positivos diciendo que me pagan $0.005 dólares por escucha o $0.10 pesos mexicanos (Gracias mamá y papá por traerme a este mundo de incertidumbre financiera). Venga, tampoco hay que vernos hípsters comprando cerveza artesanal producida con agua del río Tigris de la época mesopotámica, vamos a comprar un six de Carta Blanca, nuestra fiel amiga y compañera con un valor de $50 pesotes… para lo que necesitaríamos 500 reproducciones. 

Probablemente la cifra no te parezca tan impactante, si te sientes con mucha seguridad puede que te parezca una cifra realizable en poco tiempo, pero recuerda que soy un artista nuevo en un océano de nuevos lanzamientos diarios. 500 reproducciones es un chingo. 500 reproducciones destinadas sólo a 6 cervezas es mucho trabajo y no olvidemos que nos vimos muy aventurados con las suposiciones.

Ahora supón que necesitas 15,000 reproducciones para pagar $1,500 pesos en el supermercado y que lo necesitas para esta quincena. La cosa se pone dificil ¿no?

Reaccionemos y grabemos 12 canciones con la esperanza de ganar lo suficiente para vivir decentemente. No espero vivir como lo pintan las películas, no busco esa vida de desenfreno, lujos y extravagancia.

Tuve que componer, rentar el estudio, grabar, y todo el proceso que se necesita para tener mis canciones listas para subirlas a una plataforma, con la aspiración no de hacer dinero sino reputación. Generar suficiente ruido como para poder salir de gira, y darle duro a las presentaciones en vivo porque ya sé que ahí es donde está el pan.

Ahora, los conciertos se cancelaron, estoy medio improvisando e invirtiendo en un evento digital con la esperanza de que la mayor cantidad de gente esté dispuesta a verme a través de su tele al estilo pago por evento.

Cruzo los dedos para no perder mis ahorros en un experimento como este y sale el director de Spotify a decirme: sí quieres vivir bien debes darme más producto para vender, lo demás no es mi problema.

Daniel cometió un error, uno muy sutil, pero su descaro evidenció la apuesta de la compañía: lo importante es la cantidad, no la calidad. Las músicas y músicos que le apuestan al pop no hacen un disco cada 2-3 años por satisfacción propia, sino porque es lo que la industria permite.

Regularmente cuando acaban un disco ya están trabajando en el siguiente en sus cabezas y libretas. Pero esos años de espacio entre uno y otro es lo que se necesita para salir de gira y obtener dinero para subsistir, además de liquidez para invertir en otro material.  

Es impresionante la insaciable ambición que mostró Spotify con ese comentario en un momento de tan profunda polaridad entre músicos y plataformas. Las críticas están totalmente justificadas. Los artistas tienen muy presente que, si la música será el medio de ingresos durante su vida, tienen que entregar cosas de calidad.

Apostarle a la cantidad sólo para satisfacer el hambre de una empresa a la larga será contraproducente para una industria con incertidumbre y en recuperación. Nos vemos en el Moshpit.

SHOUTOUTS

  • Punk Relacional. En este podcast se ponen a tumbar todas las ideas hemos ido adoptando respecto al amor, el sexo y las relaciones. Tratan desde las relaciones poliamorosas, a vender nudes, a la responsabilidad afectiva y el trabajo sexual. Sería un error no escucharlo. 

Gracias a Karla y a Sofía, por ustedes he aprendido un chingo en tan solo 6 episodios. Me han hecho ser más consciente y entender que desaprender también puede ser avanzar.

  • Desafortunadamente Riley Gale, vocalista de Power Trip falleció esta semana. Nunca pude ver a la banda en vivo, pero sólo de las grabaciones se notaba que tenía la energía de 1000 cabrones.                           

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