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¿Pagar para entrar en playlists de Spotify?

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¡Camarada! ¿Cómo andas? Espero que todo vaya chido y estés teniendo un excelente día. Me da gusto que nos reunamos nuevamente para platicar sobre música. No sé cómo le hagas tú, pero últimamente he descubierto nuevas canciones con la playlist “Radar de Novedades” de Spotify.

Me he dedicado a invertirle tiempo y esfuerzo a elegir bien las canciones que se ganan un coranzoncito y a las bandas merecedoras de seguirlas. Así he ido alimentando el algoritmo para que pueda darme recomendaciones más personalizadas y acertadas.

Aunque debo admitir que por ahí se filtran canciones que pone mi novia cuando estamos juntos. Lo que uno permite por amor… Juro que la Tusa está en mi top por ella. LO JURO.

Debemos aceptar que las listas de reproducción se han vuelto la forma de consumo musical por antonomasia. Claro que aún hay gente clavada que sigue dedicando tiempo a escuchar discos completos pero las plataformas digitales dieron pie a que la música se volviera una forma de ritual para llenar la atmósfera que nos rodea.

Hay playlists para todo, para hacer la limpieza del hogar con “Música para limpiar la casa un domingo después de la peda”, para limpiar el cuerpo con “Canciones para bañarte a jicarazos”, para escuchar durante el trabajo con “Godinez en cierre de mes”, pero cuando digo de todo, me refiero playlists para cualquier ocasión, estado de ánimo o necesidad; como para cuando la pasión desmedida llama tenemos “Rolitas para coger bien cerdo”; para sacar al adolescente millenial que llevamos dentro nunca falla “Rolas chidas que bajaba del Ares para poner en el Myspace en 2008” y hasta para sacar nuestras facetas más coloridas con “Rolas imposibles de cantar heterosexualmente”. Todas playlist reales y recomendables.

En fin, entendiste el punto. Puse ejemplos cotorros pero no es broma que ahora vivimos permanentemente con música de fondo. Las listas de reproducción con un buen número de seguidores pueden representar una gran exposición para una banda y servir de trampolín en su carrera. Sobre todo, aparecer en una playlist oficial de Spotify es un buen paso para ir consolidando un camino hacia el éxito comercial obteniendo nuevos fans.

Ahora, entrar a una playlist oficial de Spotify no es sencillo, tampoco es imposible, pero entre tanta música es complicado hacerse notar. Existe tantos mitos y rumores sobre cómo se eligen las canciones para entrar en una playlist curada por Spotify que la plataforma respondió directamente las preguntas de varios artistas para aclarar el asunto. Si estás interesada en que tu proyecto sea notado por editores, te recomiendo que le eches un ojo.

Aquí es donde se vuelven importantes las listas que hacen los usuarios. Una playlist hecha por un usuario representa mucho para el algoritmo y que tenga un número significativo de seguidores hace que se vuelva muy valiosa porque es más fácil establecer un contacto y promover que se meta alguna canción específica, y obviamente esto se puede monetizar directamente. 

Para este punto se debe andar con cuidado porque existen compañías que ofrecen este servicio: ponen tu rola en una playlist y te garantizan cierta cantidad de reproducciones. Entre más pagues, más reproducciones.

Lo que hacen es programar bots (cuentas falsas automatizadas) para reproducir las canciones sin parar. No suena mal ¿verdad?

Pagas para que tu canción tenga reproducciones, esto le da relevancia a la rola para que pueda destacar entre el océano de música, con esto puede que se cole en alguna playlist editorial y además Spotify te paga esas reproducciones. Negocio redondo. Justo por este tipo de acciones turbias Spotify no permite esto y hasta puede bajar tu música de la plataforma por no cumplir con sus términos y condiciones. 

Por otro lado, existen otras listas de reproducción con escuchas “orgánicas”, es decir, playlist con seguidores genuinos que sí siguen y reproducen la lista. Así como las que mencioné al principio, pero sin tanto José José ni Los Ángeles Azules.

Estas playlist también son gestionadas por alguna empresa, pero se apoyan de influencers y sus propios recursos de marketing para captar nuevos seguidores que generen reproducciones.

De igual forma obtienes lo que pagas, en este caso no te garantizan un número específico de reproducciones, pero si quieres entrar en listas con decenas de miles de seguidores el costo es más alto. Además, la canción debe cumplir con el perfil de la lista.

No se vale entrar a “Perreo Rasposo” sonando como Ed Maverick. Creo que Topsify ejemplifica bien este caso de playlist ajenas a Spotify con seguidores reales y que se gestionan constantemente, aunque honestamente desconozco si entrar en sus listas tenga un precio. 

Bien, ahora viene la pregunta interesante ¿crees que vale la pena pagar para entrar en alguna playlist? La respuesta es muy personal, cada proyecto debe tomar partido para asumir el riesgo de invertir su dinero en este tipo de maniobras de marketing. Personalmente creo que entrarle por el camino de los bots es una pésima idea.

Lo único que hacen es inflar los números de una canción que contrastará abismalmente con las demás canciones del perfil. Además, corres el riesgo de quemar tu proyecto. La industria musical no es tonta y sabe todas las mañas existentes para obtener exposición y si ven que eres tramposón pues no generarás relaciones saludables con managers, venues, promotores, etc. 

Por otro lado, entrar por el medio de las playlist “orgánicas” puede ser buena idea si se sabe aplicar. Así lo pienso: ¿Cuál es la diferencia entre pagar por entrar a una de estas playlists y poner tu carota en un microbús de la ruta 100?

Definitivamente es más sencillo que los usuarios te escuchen en la playlist que leyendo ese código culero de Spotify que nadie ocupa. Desde mi punto de vista no es éticamente incorrecto invertir en una playlist, pero las plataformas se basan en lo comercial, no en lo ético.

Por eso hay que andarse con cuidado, es recomendable documentarse bien para hacerlo con alguien confiable. Claro, no hay que engañarnos, sigue estando en contra de lo establecido por la plataforma y también hay mejores maneras de promocionar tu música, pero justo por eso dije que hay que saberlo hacer.

Se deben tomar estas playlists como un medio, no como un fin. La canción que entre en esta dinámica de listas de reproducción debe estar acompañada por un esquema más amplio de promoción.

Cada proyecto debe decidir cómo hacerlo, pero evidentemente que hagan una historia toda chafa en Instagram diciendo “ya salió nueva rola, escúchenla” no generará nuevos fans. Lo mejor es que exploten su creatividad no sólo musicalmente sino en todos los aspectos del proyecto. 

Lo dijimos al inicio, la mayoría de los usuarios escuchan música para llenar el vacío existencial de su miserable y patética existencia. Es difícil que presten atención genuina a las canciones, por eso entrar en una playlist, ya sea editorial o de un tercero, no garantiza el éxito comercial.

Nadie debe confiar en el número de reproducciones, millones de plays no representa millones de fans. Los fans no son mercancía, no se puede pagar para obtenerlos inmediatamente. Ya sea con canciones en Spotify, videos musicales cabrones, o letras muy profundas a los fans hay que ganárselos porque una vez que están de tu lado el camino se disfruta más. ¡Nos vemos en el Moshpit!

 SHOUT OUTS

  • Nico Pianico Club – Sociedad de escucha activa donde cada miércoles nos juntamos por zoom para escuchar un disco y luego comentarlo. Si deseas unirte a esta increíble dinámica manda un DM en Instagram a @nicopianicoclub. 

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