Un nuevo mes empieza y con el mucho movimiento dentro del mundo de la música. Arrancamos el mes que hemos bautizado como «rocktubre» debido a la alta dosis de eventos que están por suceder, pero en su medio de confianza, este día significa la llegada de una nueva edición de sus queridos Viernes de Discos en La CarteleraMx, una nueva entrega que estaba indeciso de traerles pues realmente no sabía que podía esperar o cómo haría para transmitir mis ideas, no es un secreto que las bandas se encuentran en constantes cambios dependiendo la época, así que hoy hablaremos de ello con un claro ejemplo, el nuevo y polémico disco de Blink 182: «NINE».
Debo de imaginar que muchos de ustedes ya habrán escuchado este material discográfico completo pues en un inicio se coló en el internet y pocos días después fue publicado de manera oficial, seguramente ya tendrán una opinión bien formada y argumentada sobre lo que escucharon, así que para la presente nota más que una reseña al mero estilo de esta sección semanal, quiero usar esta columna para vaciar mi sentir, entonces podrán simpatizar o estar completamente en desacuerdo conmigo y no por eso vamos a discutir como dos adolescentes obsesionados con el pop punk de hace una década ¿O sí?
Wow, ya 2019, mis amigos y familiares siguen preguntándome por qué si han pasado más de 10 años desde la popularización de bandas de pop punk y de «música emo» yo sigo escuchando éxitos de aquel entonces, la verdad ni yo lo sé, solo sé que es un gran tiempo para seguir al pendiente de ese género musical, lejos de mantenerlo oculto en una carpeta de gustos culposos, me gusta decir con orgullo que sigo anclado a la nostalgia dosmilera.
Este año muchos discos que marcaron nuestra adolescencia, o que al nosotros hicimos que la marcaran, están cumpliendo 10, 15 o 20 años, tal es el caso del mítico «Enema Of The State» de blink-182, sabíamos que este año traería noticias buenas de ellos, estuvimos en lo correcto, algunos adelantos de música nueva y una enorme gira de aniversario para festejar en grande las dos décadas de aquella placa que cambió el rumbo de un género musical que definió una generación, sin duda que estas nuevas crearon gran expectativa en todos sus seguidores, lástima que no duraron mucho.
Los primeros destellos de nueva música no terminaron de convencer, “Blame It On My Youth” era una mezcla con arreglos electrónicos y la breve explosión de punk en “Generational Divide” no duraba ni un minuto, había algo que no cuadraba entre lo que esperábamos de la banda y lo que nos estaban dando, vamos, seguro es porque están trabajando en los últimos detalles del disco completo y en la gira del vigésimo cumpleaños del Enema ¿Qué sorpresas nos aguardarían en esa serie de conciertos? ¿Más música nueva? ¿El show más ambicioso de su carrera? No, la verdadera sorpresa fue: Lil Wayne y música distinta a lo acostumbrado.
No importa el invitado de la gira, seguro que es una combinación meramente comercial para promocionar discos y atraer distintos sectores del público a un mismo sitio, de todas formas ni pensaban venir a México como parte de ese tour. Mejor esperamos pacientemente para escuchar el álbum completo y comenzar a ahorrar porque seguro que también habrá una gira para promocionarlo.
Ya hasta los estoy escuchando: “Ay, seguro no superas la salida de Tom DeLonge y por eso tanto hate”. No es así, un integrante no define una agrupación, las bandas son recordadas por su propuesta musical, álbumes reconocidos y por las hazañas que lograron, quién no va a recordar a blink, incluso salieron en Los Simpson.
Después de escuchar “California” (2016) y ver a Matt Skiba en acción como nuevo frontman estaba claro que el rumbo del grupo tomaría otro curso, una ruta para el bien de la banda y que volteara la dirección que habían seguido por largos años. Esto se reafirma cuando nos colocamos frente al álbum del cual parte la presente nota, a pesar de saber que en esencia es lo mismo que hemos escuchado por mucho tiempo, hay nuevos factores que sacan de confort a aquellos quienes estábamos acostumbrados al viejo estilo, arreglos musicales suaves rayando en el pop rock e incluso algunas incursiones con bases netamente electrónicas o con beats clásicos del rap hicieron que más de uno pusiéramos el grito en el cielo.
Lo admito, hasta hoy y ya pasadas un par de semanas desde la publicación definitiva de este disco tan expectante solo lo he escuchado dos o tres veces, un número muy reducido si lo comparamos con otros discos recientes. No es que lo aborrezca, simplemente no quiero consumir algo solo porque desprenda nostalgia.
Por momentos siento contradictorio todo lo que estoy escribiendo, si son seguidores de esta sección sabrán que hay algo que aplaudo de los artistas que han perdurado a través de los años y eso es el atrevimiento de hacer algo nuevo de acuerdo a su época, pero creo que este álbum lo he escuchado desde la postura de un seguidor del género musical y de la banda, no como alguien que se esmera por llevarles un disco nuevo semana a semana, por lo tanto una ruptura tan abrupta, aún con el estandarte de estrenar una nueva faceta adecuada a las generaciones contemporáneas, no permite aceptar al cien por ciento un material discográfico que abofetea la nostalgia de una manera tan certera.
Tras hacer esta catarsis en verdad me siento todo un señor que agita su puño molesto mientras dice que la música de hoy día “No es como en sus tiempos”, es paradójico pues solo soy un individuo disfrutando sus veintes, pero esta nota me deja una reflexión con la que quiero despedirme por el día de hoy.
No está mal abrazar la nostalgia, todos lo hemos hecho alguna vez en nuestras vidas y no solo cuando de música se trata, sin embargo esta costumbre de estar atado a ella no debería ser impedimento para ver de frente lo que ocurre a nuestro alrededor, nunca sabremos de lo que nos perdemos si no le echamos un vistazo al menos alguna vez. Es la moraleja que me enseñó este trabajo de blink-182, espero que a muchos de ustedes les abra los ojos a nuevas perspectivas, por mi parte decido permanecer en mi campo nostálgico al menos por una ocasión.
Siempre he buscado hacer de mis notas un espacio de crítica y aprendizaje conjunto, espero que mediante lo que había pensado durante varios días consecutivos ustedes puedan formarse un criterio propio. Seguro que a algunos les encantó la propuesta fresca del grupo, hay que reconocer que hay algún par de piezas que son una bocanada de aire y también sé que habrá algunos que no están cómodos con lo que nos dieron como un grupo de seguidores leales a una sola forma de hacer música. En resumidas cuentas, mi conclusión es: “NINE” es un disco sujeto al gusto del escucha, se nota la comodidad de la banda al ejecutarlo por ello no podemos criticarlo desde el origen, la última palabra para describirlo como un material bueno o malo es completamente subjetiva, tan subjetiva como la columna que acaban de leer.
Sin más que decir y con una herida en el gen dosmilero me retiro por esta semana, nos leemos dentro de unos días para descubrir un nuevo disco por descubrir, hasta pronto queridos lectores. Aquí abajo les comparto el enlace a este disco a través de Spotify, ustedes júzguenlo por su cuenta ¿Les gusta esta nueva faceta o, al igual que yo, prefieren quedarse con las mieles del pasado?
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