
La larga espera culminó y por segundo año consecutivo la reunión más esperada en la historia del Power Metal, Helloween, volvió a la Arena Ciudad de México para ofrecer un show épico en compañía de Kreator y Arch Enemy.
Pero, vayamos por partes, si bien el plato fuerte de la noche era Helloween con la voz de Michael Kiske, los invitados especiales eran sumamente atractivos y eso quedó demostrado desde antes de que arrancara la primera presentación, ya que para las 8 de la noche que Kreator salió a escena, el recinto de Avenida de las Granjas ya se encontraba a un 80% de su capacidad, todos fieles amantes del Metal dispuestos a beber mucha cerveza, mover la cabeza al ritmo de los riffs y armar el mejor mosh pit en compañía de nuevos y viejos amigos.
Aunque el set de Kreator fue corto y solamente incluyó 10 canciones, estas fueron una selección de lo mejor que los alemanes han producido en los últimos 20 años de carrera, eso sin dejar de lado melodías de la talla de Pleasure to Kill, las cuales los llevaron a colocarse como uno de los tres máximos exponentes del Thrash Metal alemán.

Mientras la noche pasaba y las cervezas desfilaban, llegó el momento de Arch Enemy con la voz de Alyssa White. Si bien en redes sociales las personas habían mostrado su descontento de que kreator tocara antes de los suecos, ya que según ellos los alemanes no merecían abrir, en fin, el momento de la dosis de death metal melódico había llegado.
Así fue como Arch Enemy ofrecieron un recital más enfocado a los fanáticos nuevos, ya que 11 canciones que interpretaron, 7 de estas fueron de los últimos dos discos de la banda (War Eternal y Will To Power), álbumes que contaron con la voz de la vocalista Alyssa White y aunque no son canciones malas, los seguidores más longevos de la agrupación se quedaron con ganas de escuchar clásicos como Black Earth, pero bueno, no seamos tan haters y mejor mencionemos la gran entrega y el cariño que los suecos demostraron a todos los mexicanos, finalmente y para dar cierre a tan tremendo show, pudimos escuchar We Will Rise y Nemesis, los dos grandes éxitos en la historia de la banda.

El plato fuerte había llegado, era momento de disfrutar de las calabazas embrujadas, que por segundo año consecutivo arribaban a nuestro país como parte del Pumpkins United Tour, el cual marca el regreso del vocalista original, Michael Kiske, y del primer guitarrista de la banda, el gran Kai Hansen (actual vocalista de Gamma Ray).
Y para abrir la velada, nada mejor que el primer y posiblemente el mayor éxito de la banda, nos referimos a Halloween, proveniente del Keeper Of The Seven Keys Part I, sencillo que abrió las puertas de la banda al mundo. El sonido era perfecto, la gente cantaba y algunos grababan con su celular, todo indicaba que estaría sería una de las noches más prendidas del 2018.
Mientras el show continuaba y éxitos como Dr. Stein y Are You Metal? Se escuchaban, era impresionante ver la calidad de los músicos en escena, además de una perfecta sincronización entre las voces de los vocalistas Michael Kiske y Andi Deris, quienes dominaban por completo todo el escenario, demostrando una autentica camaradería entre las dos generaciones de la agrupación.
Al terminar esta última canción, Deris tomó el micrófono y con un impecable español agradeció a todos los asistentes, además de preguntar que, si era verdad que esa noche se celebraba el Dia de los muertos, a lo que respondió “es increíble, dos días después de Halloween, son como tres días seguidos de mucho tequila”.
La noche continuó y como un homenaje al guitarrista Kai Hansen, él fue el encargado de cantar un mix de 3 canciones (Starlight / Ride the Sky / Judas), hecho que no sorprendió a ninguno y que al unísono entonaron cada una de las melodías, mismas que estuvieron acompañas de los poderosos riffs de Kai. Luego de una hora de show llegó el momento más solemne de la velada, ya que el baterista Dani Löble rindió un sentido homenaje a Ingo Schwichtenberg, primer bataco de la agrupación y quien lamentablemente se suicidó en 1995.
Luego de escuchar la poderosa How Many Tears, la banda abandonó el escenario por un breve instante, sólo para regresar al escenario con toda la actitud y a reventar cabezas, Eagle Fly Free, del Keeper Of The Seven Keys Part II, fue la primera melodía de esta segunda parte del show. Mientras la noche avanzaba y el show llegaba a su final luego de un excelso solo de Kai Hansen, Deris agradeció nuevamente a sus seguidores por tantos años de aguante y prometieron volver pronto para más power metal.
Finalmente, de la mano de I Want Out, Helloween terminó su presentación en la Arena Ciudad de México, no sin antes hacer caer unas pelotas enormes color naranja que se vieron acompañadas de una lluvia de papeles de colores.
Gracias Dillemma, Gracias Helloween por una de las mejores veladas del 2018, esperamos verlos nuevamente en nuestro país.






