
Bienvenidos a una nueva edición libre de agentes contaminantes en su medio musical de confianza, la calidad del aire nos ha dejado encerrados en nuestros hogares o al menos nos quita las ganas de salir es por eso que llega un Viernes de Discos que le ponga un poco de ritmo a su día. Hoy hablaremos de un álbum que les había prometido hace un par de semanas y que por fin tengo el placer de compartir con ustedes, hablaremos del pasado tortuoso hecho música de una de las figuras más importantes del punk de los últimos años, hoy nos adentraremos en el lado más oscuro del rostro de NOFX: “You’re Welcome” de Fat Mike o mejor conocido como Cokie The Clown.

Fat Mike es el vocalista y bajista de la banda californiana de punk NOFX, pero no vamos a hablar mucho de ellos en esta ocasión. En 2009 este grupo lanzó un EP con 5 canciones que llevaba por nombre “Cokie the Clown” caracterizado porque el vocal lucía la vestimenta de un payaso irreverente. Fue en el SXSW en Austin, Texas del año 2010 cuando debutaría el proyecto solitario del artista bajo el mismo pseudónimo, una presentación que pueden encontrar en YouTube, un show con historias, con guiños de circo y con mucho tequila. Ahora, casi 10 años después reaparece este personaje para contar un capítulo más de su triste historia.
El disco del que estamos a punto de hablar no es trabajo de una sola persona, para la realización de este trabajo, Fat Mike contó con el apoyo de varios personajes conocidos: Danny Lohner de proyectos como Nine Inch Nails y A Perfect Circle fue el productor; Travis Barker de Blink-182 contribuye en la batería; Dizzy Reed de Guns N’ Roses en los teclados y el colaborador más importante y a la vez el menos conocido fue Baz, un compositor francés al que Mike le tiene especial cariño, él es el coautor de las canciones del álbum.

Vámonos rápido con el contenido del disco pues hay mucho que decir, “You’re Welcome” es el primer disco lanzado con el alter ego de Cokie the Clown, este material contiene 10 canciones que dan una duración de 38 minutos en donde se hace un recorrido por algunas de las historias de vida personales de Michael Burkett, este disco ha permitido pactar un par de conciertos con banda completa para que el público presencie un show de este calibre. Ha sido puesto en circulación bajo el sello Fat Wreck Chords, el sello original de nuestro personaje.
Como lo mencionamos antes, las canciones aquí reunidas son historias reales musicalizadas así que por más extrañas o devastadoras que parezcan habrá que tomarlas con la seriedad debida. Cabe mencionar que si lo que están esperando aquí es música al estilo de la banda que lidera no es el sitio debido para ello, es más bien una ópera prima que trasmite nostalgia en cada acorde, algunos pianos melancólicos, violines sutiles, ocasionales guitarrazos, una batería de fondo y la voz rasposa tan peculiar del intérprete.
El disco arranca con “Bathtub”, la canción que retrata la experiencia de despertar por la madrugada en un cuarto de hotel y encontrar a tu esposa con una sobredosis en una tina, esta canción no es una grabación de estudio, es un tema que salió a las tres de la mañana bajo los efectos del alcohol, con el corazón roto y el dolor a ras de piel. ¿Aún creen que los payasos son divertidos?
“Swing and a Miss” cuenta la historia de aquel compañero de cuarto que se suicida y como los punks en la habitación roban sus cosas antes de que los padres pudieran asistir al lugar. ”Fair Leather Friends” habla sobre como las amistades, las parejas e incluso a familia se va cuando más los necesitas, por otra parte también podemos enterarnos de las historias de amor de Mike en “Pre-Arraigned Marriage”.
“Fuck You All” no creo que sea necesario dar una explicación a un tema tan claro. También podemos encontrar la canción que causó estrago en mi persona después de escucharla un par de veces: “That Time I Killed My Mom”, la forma de reafirmar que lo contado en este álbum está basado en historias verdaderas.
El último track que contiene esta desgarradora historia musical es lo más cercano a una canción de NOFX, no lo digo porque tenga un alto contenido de punk rock (que sí lo tiene), lo digo porque “Punk Rock Saved My Life” significa literalmente eso, es la canción que dedica Mike a sus compañeros de banda que se convirtieron en su familia, a las personas que estuvieron con él en los momentos más difíciles y a la música en general. La mejor manera de concluir esta catarsis de vida es con esta canción, sin darse cuenta comparte los mismos acordes finales que el famoso éxito “The Decline”, esta fue otra manera de rendirle tributo al grupo que le ha dado todo, este tema fue el último en ser compuesto y por lo tanto es inevitable soltar lágrimas al ver el resultado logrado.
Después de haber escuchado detenidamente este disco me quedo sin palabras, un álbum que después de conocer lo que hay tras cada canción te lleva al límite, no sé si estar conmovido o aterrado. No es como otros artistas que hacen de sus tragedias personales álbumes de superación, Cokie revive el pasado y lo expresa tal y como fue, la crudeza de situaciones adversas, depresión, adicciones y un sinfín de pasajes complejos que formaron carácter de la peor manera posible.
Lo que tenemos aquí es un disco que si quieres sentir de verdad no puedes escucharlo mientras haces tus actividades cotidianas, exige que le dediques por lo menos una hora de tu vida para así poder entender la vida de alguien más, tal vez lo adecuado sea que destapes alguna botella de licor antes de aventurarte a reproducir el material completo. Aprovecha el ambiente gris de la ciudad para quedarte una noche en casa e introducirte a un circo de emociones.
Queridos lectores, les recomiendo ampliamente darse este disco, les aseguro que no se arrepentirán, a continuación les compartimos el enlace al disco completo vía Spotify para que puedan conocer un poco sobre uno de los frontman más importantes del género. Con su permiso seguiré asimilando todo el contenido escuchado, nos leemos dentro de una semana con algún disco que se me atraviese, manténganse punks, hasta pronto.





