
El Pepsi Ska Fest llegó a su cuarta edición y nos regaló una de las mejores experiencias que quedarán para recordar siempre en los corazones de los amantes de este ritmo. Desde la revelación del cartel se pudo notar el entusiasmo de miles de personas, ya que había entre sus nombres algunas bandas que se esperaban desde hace tiempo. Fue, quizá, uno de los mejores carteles que ha tenido este pequeño, pero creciente, festival.
Los calendarios gastaban sus hojas esperando aquél 16 de junio del 2018. ¿El lugar al que apuntaban? Como es tradición; el Pepsi Center de la CDMX. Pese a que se trataba de un festival cuyas ediciones pasadas han tenido un aforo pequeño, se notaban las personas que estuvieron al pendiente de cada una de las hojas caídas de sus calendarios para recordar la fecha y llegar temprano a ver a los teloneros y esperar ansiosos un gran desenlace.

Ganja y Timo Pacheco, mexicanos ambos, tuvieron la oportunidad de recibir a decenas de amantes de la música que inauguraban la reunión que más tarde se vería tumultuosa. Bigmandrake, de Venezuela, presente ya en otros festivales de ska del país, llegaba también para brindar un pasaje ameno a los presentes; seguido por el ya conocido Big Javi y Los Tenampa, la banda con la que orgulloso recita canciones clásicas mexicanas, mismas que se hicieron presentes aquella tarde.
Después de sonar, entre otras, el Cielito lindo, El Rey y México lindo y querido en versiones ska; el público estaba listo para recibir a la banda española No Konforme, quienes también se mostraron “patriotas” e interpretaron temas de bandas de su país, muy conocidas y seguidas en México, como El niño soldado de Ska-P y No somos nada de La Polla Records.

Hasta entonces el ambiente era bastante cálido, la aprobación del festival por público era generalizada, exceptuada por el precio de la cerveza. Para la caída de la tarde (aunque el foro era obscuro, seguramente afuera se veía el sol caer) la gente estaba lista para recibir a uno de los exponentes más queridos de México: Los de Abajo. Y más bien arriba fue donde mantuvieron a sus fieles seguidores, tocando clásicos como War 4 Peace, Labios Rojos, Skapate y más. Pero la noche realmente comenzaría cuando, desde Francia, llegaron Los Tres Puntos al escenario del Pepsi Ska Fest. Era notorio que un gran porcentaje del público iba a verlos a ellos. Y se podría jurar que arrepentidos no salieron…
Los franceses encendían el Pepsi Center con la absoluta energía de su ska-punk, o como le quieran llamar. Ellos se mostraban agradecidos y tocaban con una impecable ejecución, en la que destacaban sus elementos de viento. Anónimo, Guapa, Alta mar y muchos más hicieron de este show algo que definitivamente se necesita repetir.

A la cabeza del festival se encontraba una agrupación proveniente del cono sur de América que ganó un insuperable cariño desde hace años en México. Y esa insuperabilidad se notaba en cada uno de los gritos impacientes del público, pues tras años de espera, por fin se encontraban otra vez, público y banda, en la misma ciudad, en el mismo foro, en la misma escena. La espera terminó. El escenario se detuvo para encender la única imagen visible, aquella que traía un nombre conocidísimo para todos los que habían llegado a esa fase del festival; la fase de la euforia: Los Calzones, los de Argentina.
Así comenzó la fiesta, el clímax de la fiesta; no hay otra manera de describir lo que aquell anoche fue. Sin más, Los Calzones (Rotos) salieron gritando muy felices también; brincando y tocando lo esencial del ska latinoamericano. Mientras que ese mismo día su equipo no ganaba un partido en el mundial de fútbol, Los Calzones impusieron la presencia argentina tocando un cover de la icónica En la ciudad de la furia, compuesta por el símbolo argentinísimo de la música: Gustavo Cerati. Luego de eso los éxitos se dejaron caer como un cascada en la que sólo es visible el placer.

La sanata, Mala vida, Levanten las copas, Mugre, Quiero tenerte, Milonga Ska y hasta un cover de sus compatriotas Los Fabulosos Cadillacs, Quiero morirme acá, encendieron hasta la última partícula de materia, sólo para dejarnos en claro que el tiempo no se detiene, pero hay cosas invaluables que prevalecen y perpetúan la energía en el corazón.
Con una sola frase de un emblemático tema que unificó los gritos de todos, y pese a que está dirigida en un inicio para los seguidores del fútbol, se retrató la pasión, entusiasmo y fidelidad que define la emoción de los amantes del ska ahí presentes: “siempre yo te sigo a todas partes…”. Y al parecer sí será a todas partes, incluyendo la memoria, porque esa noche quedó como un recuerdo imborrable.





