
«Si tuviéramos que elegir el protototipo de muchacho joven, actual, español, de nuestros días, con sus problemas e inquietudes, desprovisto de toda interpretación de melenas y atuendos extraños… ¡No dudaríamos en elegir a Joan Manuel Serrat!»
De esa manera, en 1968. el periodista José Luis Urribari, lo mencionaba en el debut televisivo como representante del Festival de Eurovisión que se llevaría a cabo en Londres, Inglaterra, mismo que lo llevaría a la polémica, pero que afianzó su persona, su figura y lo consagró hasta la fecha como uno de los mejores trovadores de España y de una época: Joan Manuel Serrat.
«Aquel loco bajito»

Nacido un 27 de diciembre de 1943 como Joan Manuel Serrat Teresa, en el barrio de Pueblo Seco, una sección conocida por ser una de las más pobre y humildes que dejó la guerra y la posguerra civil que vivió España, pero cuyo ambiente fue el elemento en cada una de la primeras canciones de Serrat, que narraban la vida cotidiana en esos años como «La Carmeta», «La Tieta» y «El Drapaire» donde nos llevaba a imaginar a cada uno de los personajes que habitaban en esos sitios.

Creció dentro de un círculo político, ya que su padre, José Serrat era un obrero de ideología anarquista, y que estaba afiliado a la Confederación Nacional del Trabajo, una organización que se afianzó durante los inicios del siglo XX, su madre, Ángeles Teresa, era una zaragozana que se dedicó al hogar, pero que fue una parte importante a sus impulsos musicales y que hizo que a los 12 años se matriculara en la Universidad Laboral Francisco Franco de Tarragona, donde cursó el Bachillerato Laboral Superior, en la especialidad «Industrial Minera», titulándose en la modalidad de tornero fresador.

«Caminante, sí hay camino y la Nova Cançó»
Mientras cursaba la carrera de perito, inició su primer contacto con la guitarra, mismo que lo hizo presentarse en Radio Barcelona en el programa «Radioscope», que era conducido por el locutor de origen catalán, Salvador Escamilla, quien al ver el talento de aquel joven, le ofreció la oportunidad en 1965, con un contrato para grabar su primer disco, que lo llevó a su primer recital en el teatro L’Avenç de Esplugas de Llobregat.
Su primera grabación, «Una guitarra», contenía con cuatro canciones: «Una guitarra», «Ella em deixa», «La mort de l’avi» y «El mocador». En 1966 apareció su segundo EP «Ara que tinc vint anys» con las canciones: «Ara que tinc vint anys», «Quan arriba el fred», «El drapaire» y «Sota un cirerer florit».
Esto lo llevó a ser integrante de un movimiento musical llamado «Nova Cançó», que se conformaba por un grupo de cantantes en lengua catalana inspirados en la «chanson francesa», quienes defendían la lengua catalana en plena dictadura franquista.
Es en 1968, lanza las sus primeras canciones en español, que llegaron al primer LP «La Paloma», ante este hecho, algunos seguidores, lo empezaban a considerarlo como traidor, lo que en alguna ocasión, expresó que el castellano también era su lengua materna, pues su madre era aragonesa y española.
«Aquel ‘La, La, La’ y el problema con Eurovisión»
El 6 de abril de 1968, el Royal Albert Hall de la ciudad de Londres, Inglaterra, se preparaba para ser la sede de la edición número 13 del Festival de la Canción de Eurovisión, tras el triunfo de Sandie Shaw y su «Puppet on a String», por lo que Televisión Española (TVE) confía en Serrat y deciden en dos canciones para ello: «El Titiritero» y «La, La, La», pero el tema de Manuel de la Calva y Ramón Arcusa, integrantes del Dúo Dinámico, quienes en ese entonces habían ganado el Festival de Benidorm, sonó más atractiva ya que tenía la esencia festivalera que la llamada «Plataforma del Viejo Continente» necesitaba.
La canción se llevó a una extensa promoción por radio, televisión y prensa, se grabó en inglés, francés, italiano y catalán… A partir de esta versión todo empezaría a cambiar en el futuro de Serrat y Eurovisión.
El 25 de marzo de 1968, Serrat declaraba a la prensa que no iría a Eurovisión si «La, La, La» no se interpretaba en catalán como manera de protesta, aunque hay varias versiones sobre esto, la más aceptable es que todo fue una maniobra publicitaria, ya que en ese entonces estaba perdiendo al público que lo apoyó desde sus inicios.
Aunque se llegaron a negociar que al menos una frase pudiera cantar en catalán durante la transmisión del festiva, que por primera vez llegaba a color, el representante de Serrat pensó que la mejor manera de conseguirlo sería decir que el cantante exigía cantar todo en catalán y hacer las pases con la audiencia «de casa», pero todo falló y quien fue a Londres, sería la cantante Massiel, quien esas fechas se encontraba en México con «Rosas en el Mar», por lo que tuvo unos pocos días para ensayar y promocionar la canción, y traer el primer triunfo para España, lo que no dejó a Serrat saborear esos aplausos.
«Los años del exilio y su presente»
A partir de ese incidente, se lanza una campaña de veto hacia él, lo que se deriva en prohibir la difusión de su música en radio, televisión y la distribución de sus discos en el país, pero con todo ello, lanza su mirada en el «Nuevo Continente».
En 1969 llega a la cuarta edición del Festival Internacional da Canção Popular de Río de Janeiro, de la mano de Augusto Algueró con «Penélope», que componen en colaboración y le hace ganar premios, que le hacen realizar su primera gira en países como Argentina, Uruguay y Chile, donde pisa el Festival de Viña de Mar.
En 1971 sale «Mediterráneo«, uno de sus álbumes más importantes, temas como «Aquellas pequeñas cosas», logra alcanzar el número 1 en las listas europeas, participa por segunda vez en el Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar, actuando gratis en apoyo al gobierno de Salvador Allende.
Su posición contra el franquismo no cesó. El 2 de julio de 1973 fue detenido durante dos horas en Pamplona por recordar en un recital, la huelga de Motor Ibérica, siendo multado por el gobernador civil con 50.000 pesetas, años más tarde, durante su visita a México, Serrat da su opinión sobre la condena a muerte, en consejo de guerra, a once militantes del FRAP y ETA, a seis de los cuales más tarde se les conmutó la pena por prisión.

Se solidarizó con la postura del entonces presidente mexicano, Luis Echeverría quien siempre mostró su reconocimiento al gobierno de la Segunda República Española, luego de estas declaraciones tuvo que exiliarse durante un año en México, debido a la orden de búsqueda y captura que se emitió contra él y, tal y como ya había ocurrido en 1968, sus trabajos fueron retirados de la difusión y censurados por el régimen.

Durante su estancia en México, realizó una gira con sus músicos por todo el territorio mexicano, montado de un bus, bautizado «La Gordita», ofreciendo recitales a bajo costo. Ha confesado que aquel fue un periodo muy duro de su vida, pues vivía en la constante desazón de no saber si en algún momento podría volver a su tierra o nunca ocurriría el retorno.

Joan Manuel Serrat anuncia que deja los escenarios el año que viene. El catalán ha tomado esta decisión porque le gustaría despedirse en persona y por eso, tras más de 50 años dedicándose a la música dirá adiós a su público en una gira que empezará en abril en Nueva York.
El 23 de diciembre de 2022 será el último concierto de Serrat. El artista se subirá por última vez a un escenario en Barcelona, su ciudad natal y dará por acabada el tour «El vicio de cantar 1965-2022» del que apenas se saben muchos detalles. Según ha dicho el propio Serrat, está pensando que en sus conciertos cante 20 o 30 canciones aunque todavía no ha acabado de seleccionar el repertorio.





