
Johnson habría vendido su alma a cambio de talento
El rock n’ roll siempre se ha caracterizado por ser contestatario, rebelde e incluso demoniaco. Para su antecesor, el blues la cosa no era diferente. Considerada como una música exclusiva de los bajos mundos, aquí es donde nace la leyenda de Robert Johnson; quien a pesar de su corta carrera y vida (murió a los 27 años) dejó una huella imborrable en la historia, pues se decía que su extraordinaria habilidad con la guitarra era producto de un pacto diabólico.
Johnson habría vendido su alma a Satanás a cambio de talento.
Pero para conocer a detalle esta fascinante leyenda es necesario remontarnos hacía el principio. Robert Johnson nació un 8 de mayo de 1911 en Hazelhurst, Mississippi. En 1927 deja la escuela para trabajar de lleno en la Plantación Leatherman y es aquí donde comienzan sus inquietudes musicales, pues aprendió a tocar la armónica y más tarde la guitarra.

Cabe destacar que a pesar de que ya había sido conocido por músicos de blues locales como Willie Brown, Charlie Patton o Son House no fue hasta 1932 donde la leyenda diabólica de Johnson comenzó a tomar fuerza. Tras una serie de eventos desafortunados como la muerte de su esposa e hijo no nato; Robert volvió a contraer nupcias con Callie Craft en el Condado de Copiah.
A partir de este año, la fama de Robert incrementó tras tocar para Willie Brown y Son House. Éste último a pesar de que ya lo conocía y en un principio no se mostró tan impresionado con la habilidad del guitarrista, tras este encuentro declaró.
«Ha vendido su alma al Diablo para tocar así»
La figura de Johnson se inmortalizó convirtiéndose en el arquetipo del bluesman: talentoso, bebedor empedernido y mujeriego. Y de boca en boca se fue regando este rumor sobre Robert y su pacto diabólico; efectuado en un cruce de cuatro caminos a media noche.
Simultáneamente, también los pastores eclesiásticos comenzaron a condenar al blues, propagando el mito de que el talento era obra de un pacto sobrenatural, sobretodo si eran músicos de blues ya que esta música era asociada al juego, a la bebida y a las mujeres con una «mala reputación».
Johnson lejos de tratar de quitarse esa etiqueta la supo aprovechar, componiendo más de una canción alusiva al maligno:
«Me and the devil blues»/ «Hell bound in my train»/ «When you got a good friend.
Sin embargo, pronto la vida se le terminaría a Robert Johnson a la edad de 27 años. El 16 de agosto de 1938 Johnson dejó de existir, dejando un legado que inspiraría a futuros grandes del rock como Bob Dylan, Jimmy Page entre otros. Las causas de su muerte nunca fueron esclarecidas en su totalidad.

Algunos dijeron que fue apuñalado, otros que fue envenenado por una mujer despechada o bien por un marido celoso. Esta teoría de que el motivo del asesinato haya sido un asunto pasional ha sido aceptado por la mayoría de músicos de blues pues era bien sabida la afición de Johnson hacía las mujeres.
Son House, quien mismo había sido el «autor» del mito, comentó que alguna vez aconsejó a Robert que tuviese cuidado con las mujeres que asistían a sus presentaciones en vivo ya que pudiera ser peligroso relacionarse con mujeres.
El probable responsable de la muerte de este músico prodigio fue el dueño de Three Forks Store, un local de baile a las afueras de Greenwood en Mississippi. El dueño al enterarse de la aventura de Robert con su esposa fingió no saber nada al respecto, sin embargo se sospecha que pudo darle whisky con veneno. Fue en medio de la actuación cuando Johnson comenzó a sentirse mal.
Robert murió tres días después, sin un doctor que firmara su certificado de defunción y el único testigo nunca apareció. Sin embargo el legado de Johnson fue más allá de 29 canciones grabadas entre amor, desamor y Satanás.
Tras la leyenda de Robert algunos bluesmen quisieron explotar de nuevo esta conexión blues-demoníaca, sin embargo el blues no volvió a hacer el mismo cuando a media noche un joven se encontraba en un cruce de caminos esperando a obtener el trato que lo llevaría a convertirse en la efímera e inmortal figura del bluesman.
Arte de la portada: Erick Groove
IG: @erickgroove





