
Lo prometido es deuda, para la reseña de esta semana hablaremos de uno de los discos que más me ha emocionado escribir durante mi corta estancia en La CarteleraMX, es el trabajo prometido desde ya hace mucho tiempo de una de las bandas más importantes dentro del rock industrial estadounidense contemporáneo, así es amigos vamos a contarles un poco sobre «Bad Witch» el más reciente trabajo de Nine Inch Nails.

Son casi 30 años de trayectoria los que respaldan a esta agrupación originaria de Claveland, Estados Unidos, tres décadas que han dejado a su paso sin fin de experiencias, conciertos, álbumes y gran cantidad de seguidores alrededor de todo el mundo que estaban esperando la salida de este material.
Bueno, bueno, yo sé que no estaban en un receso indefinido y que mucho menos nos habían dejado sin escuchar música nueva, pero existían razones poderosas para esperar con ansias su llegada y con su reciente salida por fin podemos hablar de estos motivos en conjunto.

Por si no estaban enterados, «Bad Witch» es el último de una serie de tres EPs, en 2016 pudimos escuchar «Not The Actual Events» y un año después nos presentaron «Add Violence» , aún cuando dichos compilados presentaban música completamente nueva no llenaron del todo la expectativa del público, no sabíamos qué era pero sentíamos que algo hacía falta en esos trabajos.
No lo sé a ciencia cierta y mucho menos puedo nombrar qué faltaba, tal vez hayan sido los sonidos distintos, probablemente la lírica y su corta duración o solo podía tratarse de falta de inspiración del cerebro Trent Reznor. Actualmente no pienso ponerme a investigarlo de nueva cuenta, puesto que ahora puedo afirmar que este nuevo material llena espacios vacíos en el sentimiento de los seguidores.
Esto lo aseguro por algunos detalles que brillan a lo largo del disco, para comenzar a contarles un poco de esto, es pertinente entrar en materia de contenido. Pasaron más de cinco años sin poder escuchar una producción de larga duración, «Bad Witch» es el noveno álbum en este formato de la agrupación, éste solo contiene 6 temas lo que da una duración de 30 minutos en total. Fue editado bajo el sello de The Null Corporation y publicado hace una semana.
Ahora que ya les he contado a grandes rasgos en qué consiste este disco me gustaría enfocarme en los puntos que encontré y en los cuales me sustento para decir que éste fue una excelente manera de demostrar que NIN sigue en pie y todavía puede hacer música de gran calidad.
Lo primero que noto al escuchar por completo este material es la potencia de sonidos transmitidos, algo que había sido muy comentado y criticado en las partes restantes de esta trilogía. La agrupación en sus inicios nos había acostumbrado a los sonidos genéricos del rock industrial, lamentablemente con el paso de los años esto pasó a segundo plano, en este álbum nos someten a música un tanto experimental en donde podemos notar saxofones sutiles y un poco de electro pero con la crudeza necesaria que exige el nombre de la banda .«Play the Goddamned Part» y «Over and Out» ilustran perfectamente lo que estoy diciendo.
Otra cosa que se recuperó fue el matiz oscuro que rondaba a la banda, esos sonidos sofocantes para unos y placenteros para otros, algo que era único de NIN y hoy día volvieron a presumir su perfecta ejecución, demostrando que no se han olvidado de cómo hacerlo. «Shit The Mirror» y «Ahead of Ourselves» son ejemplos de esto.
La última característica que le da vida a esta producción discográfica es el homenaje póstumo que hace Reznor a su ídolo, mentor y más grande influencia David Bowie en «God Break Down the Door», en donde a través de versos y la mezcla de jazz con electrónica revive la oscura silueta que siempre proyectó el hombre que cayó de las estrellas.

Una vez dicho todo esto no queda más que concluir con este tremendo álbum que nos acaban de regalar. La trayectoria de NIN ha tenido tropiezos, la mayoría debido a la crítica que recibe cada trabajo, pero tener un mal paso no significa rendirte, aquí está la prueba viva. «Bad Witch» significó la reencarnación en cuerpo y esencia del sonido experimentalmente siniestro de una las bandas más destacadas dentro del rock industrial estadounidense de las últimas décadas.
Me atrevo a decir que es un disco tan bueno que causa pesadillas, creo que si logra esta reacción entre los oyentes se podrá decir que cumplió con su cometido.
Para quienes se atrevan, a continuación les dejamos el enlace del álbum completo a través de spotify y para los más valientes tendrán la oportunidad de escucharlo en vivo el próximo noviembre dentro de la celebración del Festival Corona Capital llevado a cabo en la Ciudad de México.
Hasta aquí la reseña de esta semana queridos lectores, nos leemos el siguiente viernes con… a decir verdad no sé de quién hablaré en la próxima reseña, hay muchas opciones muy interesantes: Drake, Gorillaz, Florence + The Machine o Bullet For My Valentine. Así que quédense al pendiente para saber de quién hablaremos incluso podría haber doble reseña.
Hasta pronto amigos.





